- El anfitrión del Mundial 2026 mejoró su rendimiento y logró avanzar de fase por primera vez.
- Jugó todos sus partidos de grupo como local, con un gran marco de público en los estadios.
- La hinchada mostró la diversidad cultural del país en las tribunas.
- La coexistencia de dos lenguas oficiales se explica por su historia colonial y decisiones políticas posteriores.
Canadá llegó a este Mundial como anfitrión y como una de las selecciones con mayor crecimiento en los últimos años. Tenía el desafío de mejorar sus dos participaciones anteriores (1986 y 2022), en las que había perdido todos sus partidos. Para esta edición no solo logró su primera victoria, una goleada espectacular sobre Qatar por 6-0, sino que también consiguió avanzar la primera ronda. En 16avos de final se medirá ante Sudáfrica.
Canadá jugó sus tres partidos de fase de grupos como local, una ventaja que se reflejó tanto en el ambiente como en la respuesta del público. Los estadios mostraron una gran convocatoria en cada presentación del seleccionado anfitrión, con tribunas llenas y un acompañamiento constante que también se repitió en otros encuentros disputados en el país durante el torneo.
Canadá se floreó con una goleada por 6-0 a Qatar ante su gente.
ESPN
La presencia de la hinchada canadiense en el Mundial no solo se destacó por el colorido en las tribunas, sino también por una señal clara de la diversidad cultural del país. Entre banderas y cánticos, se vieron numerosas expresiones en francés, un detalle que llamó la atención y que funciona como puerta de entrada para entender la particularidad lingüística de Canadá.
Por qué Canadá tiene dos lenguas oficiales
Los idiomas oficiales de Canadá son el inglés y el francés y esto se debe al proceso de colonización que atravesó el país. En el siglo XVI, los franceses fueron los primeros en establecer asentamientos permanentes, dejando una marcada influencia cultural y lingüística. Más adelante, tras la Guerra de los Siete Años, Gran Bretaña tomó el control de gran parte del territorio canadiense, lo que consolidó la presencia del inglés y dio forma al sistema bilingüe que caracteriza al país en la actualidad.
El Tratado de París de 1763 marcó el final de la Guerra de los Siete Años y consolidó la victoria británica sobre el territorio canadiense, aunque cerca de 65 mil franceses que permanecieron en la región insistieron en conservar el idioma francés como símbolo de su identidad cultural. En ese contexto, en 1774 Gran Bretaña sancionó la Ley de Quebec, que reconoció oficialmente los derechos civiles de la población francesa, incluyendo la libertad de expresión y la libertad religiosa, otorgando así una serie de garantías que permitieron la convivencia de ambas comunidades dentro del territorio.
A partir de este proceso, el uso del inglés y el francés se fue extendiendo en paralelo en la vida cotidiana de la población. Es debido a esto que todos los documentos oficiales en Canadá deben estar disponibles en ambas lenguas, ya que desde 1969 el inglés y el francés cuentan con el mismo estatus en todo el territorio nacional, a partir de la implementación de la Ley de Idiomas Oficiales, que formalizó el carácter bilingüe del Estado.
En Canadá, actualmente hay alrededor de nueve millones de hablantes francófonos, lo que representa aproximadamente el 22% de la población total del país. El francés mantiene una presencia oficial en tres provincias: Quebec, Manitoba y Nuevo Brunswick.