
Crisis política
El exjefe de Gabinete dejó el cargo en medio de denuncias, una fuerte caída de su imagen y una creciente crisis interna en la Casa Rosada.
La crisis política que atraviesa el Gobierno de Javier Milei terminó de estallar el sábado con la confirmación de la renuncia de Manuel Adorni a la Jefatura de Gabinete. El ahora exfuncionario llegaba fuertemente debilitado tras semanas de denuncias por presunto enriquecimiento ilícito, cuestionamientos sobre la evolución de su patrimonio y una marcada caída de su imagen pública, un combo que terminó convirtiéndolo en un problema para la Casa Rosada. Aunque el oficialismo buscó sostenerlo durante meses, su continuidad se había vuelto políticamente insostenible.
La salida de Adorni se produjo luego de una escalada de tensión dentro del propio Gobierno. En las últimas semanas crecieron las diferencias en el entorno presidencial sobre cómo administrar el costo político del escándalo, mientras la oposición impulsaba pedidos de explicaciones y avanzaban distintas investigaciones judiciales. En ese contexto, la presión sobre el exfuncionario se volvió cada vez mayor hasta desembocar en su alejamiento definitivo.
En paralelo, el Ejecutivo comenzó a reconfigurar su esquema de comunicación y de gestión. Durante la semana, el economista Adrián Ravier asumió como nuevo vocero presidencial, en un movimiento interpretado como el primer paso hacia la salida de Adorni. Ahora, todas las miradas están puestas en Diego Santilli, quien se prepara para desembarcar al frente de la Jefatura de Gabinete con el desafío de descomprimir la crisis política y relanzar la gestión.
Seguí en esta cobertura minuto a minuto todas las repercusiones de la renuncia de Manuel Adorni, las reacciones del oficialismo y la oposición, las definiciones del Gobierno y las novedades sobre la transición hacia la nueva conducción de la Jefatura de Gabinete: