El ritual más poderoso para empezar el mes con Luna Llena en Leo

La noche del 1 de febrero, o dentro de las 24 horas posteriores al plenilunio, es un momento ideal para realizar un rito que ayude a ordenar la energía y potenciar el inicio del mes.

  • El ritual para empezar el mes potencia la energía de inicio de mes
  • Ayuda a cerrar ciclos emocionales pendientes
  • Activa el fuego interno, la confianza y la autoexpresión
  • Al darse en Leo, despierta el coraje para mostrarse tal cual uno es, expresar deseos y tomar protagonismo en la propia vida.

La Luna Llena en Leo marca un punto de máxima iluminación del yo auténtico. No se trata de demostrar nada hacia afuera, sino de reconocerte internamente y permitirte ocupar tu lugar con el corazón abierto. El ritual más poderoso para empezar el mes.

Conectar con tu identidad real, fortalecer la autoestima y animarte a habitar tu luz sin pedir permiso ni validación externa. Es un rito para reafirmar quién sos hoy, después de todo lo vivido.

Qué necesitás

  • Una vela dorada, amarilla o naranja, colores asociados al Sol y al fuego creativo
  • Un espejo (puede ser pequeño)
  • Papel y lápiz
  • (Opcional) música que te haga sentir fuerte, vital y conectado/a con vos
Luna llena en Leo

El ritual más poderoso para empezar el mes con Luna Llena en Leo

Paso a paso

1. Encendé la vela

Hacelo con presencia. Mientras la prendés, imaginá que ese fuego representa tu energía vital. La Luna en Leo activa coraje, deseo y autoestima: dejá que esa llama sea un símbolo de tu fuerza interna.

2. Mirá tu reflejo

Colocá el espejo frente a vos y mirate a los ojos durante unos segundos. Sin corregirte, sin juzgarte. Reconocé quién sos hoy, con todo lo que sos y todo lo que ya no sos. Respirá profundo.

3. Escribí tres frases claves

Tomate tu tiempo y anotá:

  • Algo de vos que te haga sentir orgullo genuino
  • Algo que quieras expresar más libremente este mes
  • Algo de tu identidad que ya no vas a esconder ni minimizar

No busques que sea perfecto: buscá que sea verdadero.

4. Leé en voz alta

Leo rige la voz, el corazón y la expresión. Leé lo que escribiste en voz alta, con firmeza y presencia. Si aparece emoción, dejala estar. Aunque la voz tiemble, sostené la palabra.

5. Cierre consciente

Agradecé el proceso que te trajo hasta acá. Podés cerrar repitiendo mentalmente o en voz baja: “Me permito brillar desde quien soy, no desde lo que esperan de mí.” Quedate unos instantes observando la vela antes de apagarla.