El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa realizó una evaluación de la gestión que ingresa en su tercero año y resaltó que la provincia cubre la mayor parte de la obra pública con fondos propios gracias al superávit fiscal. “Pasamos de una provincia quebrada, con un atraso en infraestructura de más de 4.000 millones de dólares, a una provincia con superávit, en proceso de desendeudamiento y con obras en marcha”, señalaron desde la administración de gobierno.
Los avances logrados en la gestión de Figueroa fueron destacados en un comunicado de prensa donde se señaló que todo el trabajo realizado en materia de orden financiero "hoy se traduce en respuestas concretas para los neuquinos" y que ese resultado se puede ver reflejado también en el nuevo presupuesto 2026. La previsibilidad que le permitió a la provincia realizar inversiones con recursos propios fortaleció las partidas para Educación, Salud y Seguridad, como así también las inversiones infraestructura vial.
Según se explicó en el comunicado, el gobierno de Figueroa evitó recurrir a deuda pública para cubrir gastos corrientes, una práctica que había marcado la gestión anterior, donde más de la mitad del stock de deuda —equivalente a 695 millones de dólares— se destinaba a ese fin. Con ese resultado, la provincia consiguió financiar el 90% de la obra pública a diferencia del 2023 donde la totalidad de los proyectos se ejecutaba con fondos externos.
A su vez, se logró disminuir la deuda pública en un 38% y por segundo año consecutivo, el gobierno actual cerró el ejercicio con superávit financiero y operativo, situación que no se había dado en los últimos 20 años. A diciembre de 2025, el stock de deuda pública equivalía al 20% de los ingresos totales del ejercicio, el nivel más bajo de las últimas dos décadas en la provincia.
El desempeño logrado por la gestión de Rolando Figueroa posicionó en un mejor lugar a Neuquén en el ranking interprovincial, colocando a la provincia el tercer lugar, cuando al inicio de su mandato se encontraba en el puesto número 20. El indicador se construye a partir de variables como autonomía fiscal, relación resultado/PBG, proporción deuda/ingresos y calidad del gasto.