Apple deberá pagar una compensación de hasta 40 dólares a usuarios argentinos de determinados modelos de iPhone como consecuencia de una demanda colectiva que cuestionó la reducción del rendimiento de los dispositivos. El acuerdo fue homologado por la Justicia el 11 de agosto de 2026, luego de un reclamo impulsado por la Asociación de Defensa de los Consumidores (ADELCO).
La controversia tiene su origen en una función de administración del rendimiento que Apple incorporó en distintas versiones de iOS. El sistema fue diseñado para evitar apagados inesperados en equipos con baterías degradadas, pero como consecuencia también reducía la velocidad de procesamiento de los dispositivos, algo que los usuarios no fueron informados de manera explícita.
El monto total destinado al acuerdo es de 3 millones de dólares. Apple aceptó la compensación sin reconocer responsabilidad legal ni admitir las acusaciones de la demanda. El pago de hasta 40 dólares por equipo es el máximo posible, aunque el monto final que recibirá cada usuario dependerá de la cantidad de reclamos que sean aprobados.
El trámite para solicitar la compensación se realizará a través del sitio acuerdosmartphones.com.ar, aunque hasta el momento no se confirmó cuándo estará disponible el formulario. Una vez habilitado, los interesados tendrán seis meses para presentar el reclamo y una misma persona podrá solicitar la compensación por más de un dispositivo si todos cumplen las condiciones requeridas.
Los dispositivos con sistema iOS tienen una función clave para cuidar la salud.
Los modelos de iPhone que están incluidos
La compensación alcanza a los usuarios de iPhone 6, iPhone 6 Plus, iPhone 6s, iPhone 6s Plus, iPhone SE, iPhone 7 y iPhone 7 Plus. Además del modelo, los equipos deben haber utilizado versiones específicas del sistema operativo para ser elegibles.
Para los iPhone 6, 6 Plus, 6s, 6s Plus y SE se exige que el dispositivo haya funcionado con iOS 10.2.1 o una versión posterior. En el caso de los iPhone 7 y 7 Plus, el requisito es iOS 11.2 o posterior. Otro requisito indispensable es haber experimentado una reducción del rendimiento antes del 21 de diciembre de 2017. El acuerdo alcanza a personas que residían en Argentina al 4 de febrero de 2020 y contempla tanto el uso personal como el laboral de los equipos.