El CEO de Meta, Mark Zuckerberg, presentó Muse Charm, un colgante que permite llevar a su agente de inteligencia artificial (IA) a todos lados en un dispositivo con un diseño similar a los Tamagotchis de los 90, pero con cámara y conexión 5G. Además de un avatar con voz personalizable.
Este nuevo producto de Meta busca fomentar el uso de su IA por fuera del teléfono celular y en cualquier momento. A su vez, se suma la moda de adornar carteras, mochilas y la ropa con colgantes adorables.
Zuckerberg presentó el concepto durante el evento anual Connect y explicó que la compañía aún debe finalizar el diseño de algunos componentes. Según el ejecutivo, la intención es que el producto esté listo para su envío durante la temporada de fiestas navideñas de diciembre.
Un dispositivo de este estilo permite interactuar con la IA de forma inmediata sin la necesidad de abrir una aplicación o su sitio web. Asimismo, el avatar tierno con el que interactuaría cada usuario lo vuelve amigable con personas de todas las edades. En los últimos meses, Meta enfrentó diversos juicios por causar adicción a menores de edad con el algoritmo y el diseño de sus redes sociales.
Mark Zuckerberg explicando las características de Muse Charm.
Para comenzar una conversación, el usuario puede tocar un sensor de huellas ubicado en una de las esquinas del dispositivo y hablar directamente con Muse. A diferencia de los Tamagotchi, no hace falta alimentar ni cuidar al avatar ya que solo cumple el objetivo de volver más fluida la interacción.
A diferencia de los CEOs de Anthropic y OpenAI, Zuckerberg nunca se pronunció acerca de la necesidad de regular el desarrollo de la IA en todo el mundo.
"Los peligros son reales e inminentes": ante la ONU, Anthropic y OpenAI pidieron supervisión estatal para la IA
Los directivos de OpenAI, Anthropic y Hugging Face participaron de una sesión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en Nueva York y reiteraron las advertencias y los pedidos de supervisión estatal coordinada que realizaron por redes sociales en las últimas semanas.
El director ejecutivo de la compañía que lanzó Claude, Dario Amodei, resumió ante los 15 miembros del Consejo: "Si se gestiona mal, incluso creo que la IA podría ser un riesgo para la humanidad en su conjunto". Mientras que el CEO de la empresa que gestiona ChatGPT, Sam Altman, coincidió: "Podríamos perder el control del futuro frente a la IA".
Sam Altman, CEO de OpenAI.
Ambos coincidieron en que ningún país, empresa o laboratorio puede gestionar en soledad los riesgos que plantea la tecnología, y reclamaron la creación de salvaguardas internacionales para evitar que su poder quede concentrado en muy pocas manos.