La localidad de Urdampilleta, en Bolívar, fue una de las zonas más afectadas por el violento temporal que azotó la región durante las últimas horas. Pese a la magnitud del desastre, las autoridades confirmaron que no hubo heridos ni víctimas fatales.
El viento, la lluvia y las intensas ráfagas provocaron destrozos generalizados: más de 60 viviendas perdieron sus techos, decenas de árboles fueron derribados, muchas calles quedaron completamente anegadas y el servicio eléctrico colapsó por completo.
El hecho de que gran parte de los campos estaban previamente anegados por las lluvias de las últimas semanas agravó la situación: se estima que unas 5 millones de hectáreas de la provincia de Buenos Aires se encuentran afectadas. En los campos cercanos también se registraron daños, principalmente por la caída de árboles, la rotura de silos y la caída de postes de electrificación rural.
De acuerdo con el medio local La Mañana de Bolívar, los vientos superaron los 120 kilómetros por hora, provocando serios daños estructurales en varias viviendas, algunas de las cuales también sufrieron grietas y derrumbes parciales. Se encontraron árboles caídos junto con el tendido de postes de luz.
Entre los daños materiales más significativos se encuentra el antiguo galpón del ferrocarril, una estructura centenaria que no resistió la tormenta: su techo se desprendió por completo y las chapas quedaron retorcidas entre ramas y escombros.
Producto del desastre, varias familias debieron ser evacuadas y trasladadas al Hospital Juana G. de Miguens, donde se montó un centro de asistencia temporal, mientras que cuadrillas municipales y equipos de emergencia trabajaron de forma ininterrumpida para despejar calles y remover escombros a lo largo de estas jornadas.
Aunque se estima que el reemplazo de los postes y el tendido de cables llevará varios días, esperan recobrar el suministro con celeridad.
Los 140 milímetros de lluvia caídos en pocas horas obligaron a la intervención de los Bomberos Voluntarios de Urdampilleta, con apoyo de dotaciones de Bolívar, Pehuajó y localidades vecinas. Los equipos trabajaron a destajo en el desagote de viviendas, rescate de vecinos y tareas de asistencia.