El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes que el Comando Sur (SOUTHCOM) ejecutó un ataque “cinético, rápido y letal” que mató a Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias “Niño Guerrero”, jefe del Tren Aragua, cártel criminal enfocado en la red ilegal de tráfico de personas y el narcotráfico, que meses atrás había declarado como organización terrorista.
El comunicado se dio a conocer a través de su red social, Truth Social, en el marco del inicio del partido entre la Selección estadounidense y Paraguay por el Mundial 2026. La operación militar fue difundida con un video de diez segundos que muestra la explosión de un edificio rodeado de vegetación.
El líder criminal, quien transformó una pandilla carcelaria en una organización con influencia en todo el hemisferio occidental, enfrentaba cargos en un tribunal federal de Nueva York por narcotráfico, trata de personas y apoyo al terrorismo. Previamente, el gobierno de los Estados Unidos había ofrecido una recompensa de u$s5 millones por información que permitiera su captura.
En el anuncio, el líder republicano mencionó la estrecha coordinación con el gobierno de Venezuela, país con el que la administración Trump afirma mantener una "excelente relación". Según el mandatario estadounidense, gracias a este vínculo, los criminales de este cártel ya no cuentan con refugios seguros en ese territorio.
Fiel a su estilo, Trump aprovechó el golpe militar para criticar duramente a su antecesor, Joe Biden, acusándolo de haber permitido que "millones de delincuentes" cruzaran la frontera sur para atacar a ciudadanos estadounidenses con impunidad. El republicano reafirmó su compromiso de campaña de expulsar a estos grupos y sostuvo que, bajo su liderazgo, las fuerzas armadas encontrarán a estos "asesinos despiadados" en cualquier lugar del mundo para "enviarlos al infierno".
El Tren de Aragua tuvo su origen en la prisión de Tocorón entre 2004 y 2005 y se consolidó a través de sistemas de gobernanza paralelos conocidos como "pranatos". A partir de 2018, la organización se expandió por América Latina, incluyendo países como Perú, Chile, Ecuador y Colombia, lucrando con el tráfico de personas y la extorsión. Para el gobierno de los Estados Unidos, la eliminación de su máximo cabecilla representa un hito fundamental en la desarticulación de las estructuras del crimen organizado transnacional.
Así fue el ataque aéreo en el que murió Héctor "Niño Guerrero", líder de Tren de Aragua