Una mujer se subió al capó de su auto para evitar que un grupo de delincuentes le intentara robar su vehículo en la puerta de su casa. La víctima terminó siendo arrastrada 50 metros y sufrió graves heridas, pero está fuera de peligro.
La situación se dio cuando tres delincuentes la sorprendieron mientras esperaba a su hija. La víctima sufrió una lesión en el cuero cabelludo y una fractura en la pierna, pero está fuera de peligro.
Una mujer se subió al capó de su auto para evitar que un grupo de delincuentes le intentara robar su vehículo en la puerta de su casa. La víctima terminó siendo arrastrada 50 metros y sufrió graves heridas, pero está fuera de peligro.
El hecho ocurrió este lunes minutos antes de las 16 en la calle Rosales al 1150, cuando Mariana Ruth Costa Rolleri estaba esperando a su hija dentro de su Fiat Mobi cuando fue sorprendida por tres ladrones que aprovecharon que el vehículo tenía la puerta abierta para meterse.
Pero ante la desesperación, comenzó a forcejear con ellos e intentar evitar el robo, sin embargo, uno de ellos la tiró al suelo. Rápidamente, se levantó y se subió al capó, pero, de igual modo, ellos pusieron en marcha el vehículo y se fugaron.
Los delincuentes avanzaron unos 50 metros con la mujer arriba del auto, hasta que decidió arrojarse al asfalto. “Hijo de puta, la vas a matar”, se escuchaban los gritos de la hija de la mujer, que todo quedó registrado en las cámaras de seguridad del lugar.
“Cuando escuché las puteadas de la chica, me asomé a la ventana y vi que estaba corriendo y gritando: ‘Mi mamá, mi mamá, la van a matar’. Se empezó a acumular gente porque justo habían salido los chicos del colegio y algunas maestras y mamás se acercaron para ayudar. Bajé y cuando vi que estaba sangrando la víctima, le sujeté la cabeza”, relató cómo fue la secuencia Susana, la mujer que socorrió a Mariana tras el asalto en diálogo con Mañanas Argentinas por C5N.
Tras el violento asalto, al lugar llegaron personal policial y una ambulancia para atender a Mariana Costa Rolleri, quien fue derivada a la Clínica Juan de Dios, donde recibió atención médica y si bien se confirmó que está fuera de peligro, sufrió una lesión en el cuero cabelludo y una fractura en la pierna.
“Me quedé hablándole con Mariana para que no se duerma y no mueva la cabeza por una posible lesión en la cervical. Además, tenía la pierna izquierda fracturada. Si bien tenía un pantalón, era bastante visible que se había fracturado”, agregó Susana sobre la secuencia.
La causa quedó en manos de la UFI 12 de La Matanza, a cargo del fiscal Matías Marando, y dispuso las primeras medidas para investigar las causas. Por el hecho, los delincuentes siguen prófugos.