La inflación en Estados Unidos registró una suba interanual del 3,8% durante abril, impulsada principalmente por el fuerte incremento de los precios de la energía en medio de la escalada bélica en Medio Oriente.
El aumento de los precios de la energía empujó la inflación de abril al 3,8% interanual. La Reserva Federal ahora evalúa postergar una baja de tasas.
La inflación en Estados Unidos registró una suba interanual del 3,8% durante abril, impulsada principalmente por el fuerte incremento de los precios de la energía en medio de la escalada bélica en Medio Oriente.
En la medición mensual, los precios subieron un 0,6% respecto de marzo, con un papel determinante del combustible: la nafta aumentó un 5,4% en apenas un mes y se convirtió en el principal factor detrás del salto inflacionario.
Pese a esa presión, los datos de inflación subyacente, que excluyen alimentos y energía por su volatilidad, mostraron un comportamiento más moderado. Este indicador avanzó un 0,4% mensual y un 2,8% interanual, lo que para los analistas refleja que el encarecimiento energético todavía no se trasladó de manera masiva al resto de la economía.
La inflación estadounidense venía desacelerándose desde el pico de 9,1% alcanzado en junio de 2022, cuando la economía global enfrentaba las consecuencias de la pandemia y de la invasión rusa a Ucrania. Sin embargo, el índice aún se mantiene lejos de la meta del 2% fijada por la Reserva Federal.
El nuevo escenario internacional alteró las previsiones. A fines de febrero, Estados Unidos e Israel lanzaron ataques sobre territorio iraní y la respuesta de Teherán incluyó restricciones en el estrecho de Ormuz, un corredor clave para el comercio mundial de petróleo y gas natural licuado. La tensión provocó un inmediato salto en las cotizaciones energéticas internacionales.
Frente a este panorama, la Reserva Federal adoptó una posición de cautela. Aunque el mercado esperaba recortes en las tasas de interés durante 2026, ahora la autoridad monetaria prefiere esperar para determinar si el shock energético será transitorio o si terminará generando una nueva ola inflacionaria más amplia.