Un preso rechazó recuperar la libertad: se enamoró de otro interno y pidió seguir en la cárcel

Augusto Pacicco fue condenado a dos años por una causa de narcomenudeo, pero sorprendió al tribunal al solicitar que no le concedieran una pena en suspenso. Aseguró que no está preparado para reinsertarse y su abogado reveló que también inició una relación dentro del penal.

Un hecho inusual ocurrió en Córdoba, donde Augusto Pacicco, de 39 años, pidió continuar detenido pese a que podía acceder a la libertad tras ser condenado por una causa de narcomenudeo. El hombre presentó una carta ante el Tribunal Oral Federal N°3 para explicar que todavía no se siente en condiciones de regresar a la sociedad.

Durante el juicio, el acusado reconoció que su historia estuvo marcada por un consumo problemático de cocaína que comenzó años atrás, luego de atravesar la muerte de su madre, su padre y su hermano. Esa situación lo llevó a perder su trabajo como técnico en emergencias médicas contratado por PAMI, quedar en situación de calle y terminar involucrado en la venta de estupefacientes.

En el escrito que entregó al tribunal, Pacicco explicó que prefiere cumplir la totalidad de la condena para seguir con el tratamiento psicológico y psiquiátrico que recibe en el Servicio Penitenciario. Además, admitió que teme incumplir las condiciones que implicaría una libertad condicional y volver a quedar detenido poco tiempo después.

Su abogado defensor, Rodrigo Altamira, contó además que durante el tiempo que permaneció alojado en el Penal N°5 de Villa María inició una relación sentimental con otro interno, un vínculo que también influyó en su decisión de no abandonar la cárcel. Pese a los intentos por convencerlo de aceptar la libertad, Pacicco mantuvo su postura y el tribunal resolvió que cumplirá los dos años de prisión de manera efectiva.

El pedido que sorprendió al tribunal: "No me siento apto para reinsertarme en la sociedad"

En la carta escrita de puño y letra, Pacicco explicó por qué rechazó una condena de ejecución condicional y solicitó permanecer detenido. "No me siento apto para reinsertarme en la sociedad", expresó ante los jueces, quienes ya analizaban concederle la libertad por tratarse de una primera condena inferior a tres años.

El acusado también aseguró que quería continuar con el tratamiento de salud mental que recibe en prisión y reconoció que, si recuperaba la libertad, difícilmente podría cumplir con las obligaciones impuestas por la Justicia. "Sé que no voy a cumplir con esos requisitos y voy a estar con captura por no cumplir con el reglamento", escribió.

Antes de que se conociera la sentencia, el defensor intentó persuadirlo para que cambiara de opinión e incluso se ofreció a gestionar un alojamiento transitorio para facilitar su reinserción. Sin embargo, Pacicco ratificó su decisión durante la última audiencia y finalmente fue condenado a dos años de prisión de cumplimiento efectivo.