El sacerdote César Schmidt, de Paraná, será llevado a juicio acusado de tentativa de homicidio tras electrificar el portón de su casa, lo que dejó gravemente herido a Esteban Bogado, un chico de 12 años que intentaba recuperar su pelota. La fiscal Patricia Yedro de Entre Ríos cerró la investigación y pidió seis años de prisión, mientras la defensa busca la absolución.
El hecho ocurrió el 7 de marzo en la casa de Schmidt, ubicada en calle Juan de Lamadrid 2100 (Paraná) cuando el menor intentó saltar el tapial para buscar su pelota y quedó pegado a la reja tras recibir una descarga eléctrica que le provocó quemaduras severas y lo dejó internado en terapia intensiva.
Según la investigación, el sacerdote Schmidt habría tendido una conexión eléctrica precaria desde un tomacorriente hacia la malla metálica del cerco de su casa, lo que derivó en las gravísimas lesiones del chico de 12 años. El informe médico precisó que Bogado sufrió “heridas en la pierna izquierda, muslo, región inguinal, palma de la mano izquierda y zona temporal derecha” y, tras cuatro meses, continúa su recuperación en el hogar.
Tanto la fiscalía como la querella, encabezada por Leopoldo Cappa, solicitarán una condena de seis años y seis meses de prisión efectiva. A su vez, como agravante, el Ministerio Público Fiscal subrayó que “su investidura implica una expectativa social de comportamiento ejemplar y protección hacia el prójimo”.
Es así que los informes de ENERSA, empresa estatal encargada del transporte, distribución y comercialización de energía eléctrica en la provincia de Entre Ríos, confirmaron que la instalación eléctrica era propia de la vivienda y no un desperfecto de la red pública: “Se trata de una fuente permanente de energía altamente riesgosa y apta para producir la muerte”, publicó Análisis Digital.
La defensa, en cambio, buscará la absolución y planteará la inimputabilidad del cura, aunque las pericias oficiales concluyeron que comprende la criminalidad de sus actos. El abogado querellante advirtió que, de prosperar ese pedido, podrían ampliar la responsabilidad al Arzobispado por la falta de acompañamiento a la familia.
Durante el proceso, Schmidt se abstuvo de declarar y permanece en la Residencia Sacerdotal “El Buen Pastor”. Ahora, el juez de Garantías Eduardo Ruhl deberá resolver si la causa llega a debate oral.