El cierre sorpresivo del Instituto Formar Futuro, un colegio privado del barrio porteño de Villa Real, dejó a más de 300 familias a la deriva a pocos días del inicio de las clases, pese a que ya habían pagado la matrícula. Según denuncian, la institución tenía problemas financieros desde el año pasado, pero no lo comunicó y dejó sin cobrar el sueldo a los docentes.
Cientos de estudiantes y sus familias se vieron afectados por la abrupta decisión de los dueños. El cierre fue comunicado a mediados de enero, tanto a los padres como a los 75 empleados, a través de un correo electrónico que informaba sobre la decisión de cerrar definitivamente las puertas de la institución.
Según revelaron algunos padres de los estudiantes afectados a C5N, los docentes quedaron sin cobrar el mes de diciembre y su respectivo aguinaldo. También denunciaron que "los dueños se fueron con la plata de los sueldos y las matrículas", cuyo valor ronda aproximadamente los 300 mil pesos por alumno. No responden los teléfonos, bloquearon sus comunicaciones y no atienden las advertencias del sindicato.
Daiana, mamá del colegio, contó que desconocía el estado financiero de la escuela y que se enteró "de un día para el otro, cuando los docentes no cobraron el sueldo". A partir de esa situación, algunos padres decidieron investigar y descubrieron que el Instituto se encontraba en concurso de acreedores: tenía juicios pendientes de fines de 2024 y del 2025.
Mario y Cecilia, padres de un nene en el primario y otro en la secundaria, confirmaron que ya eran alrededor de 200 los alumnos matriculados en el colegio, según les dijeron los administrativos de la institución. En ese sentido, aseguraron que los dueños también se llevaron el 80% de lo sueldos de diciembre de los docentes y empleados. También contaron que hubo padres que ni siquiera fueron notificados del cierre, porque la escuela utilizó una dirección de correo electrónico que no utilizaban desde la pandemia.
Uno de los mayores conflictos para las familias, además del dinero perdido en la matrícula, lo representa salir a buscar una vacante en pleno inicio de clases. "Nuestros hijos hoy no tienen colegio y, en enero, uno sabe como padre que no puede hacer nada porque no vas a encontrar vacante; no podés anticipar una movida de esta magnitud", lamentaron. Luego de reclamar al Ministerio de Educación de Buenos Aires, solo recibieron un listado de colegios que pueden tener vacantes para anotar a sus hijos.