Antonella Nigro es la protagonista del noveno capítulo de Un Cambio Real, una producción original de C5N que cuenta historias de vida transformadas a partir del entrenamiento con Cristian Ariel "La Roca" Quevedo.
Tras subir 20 kilos durante el embarazo y enfrentar una fuerte caída en su autoestima, Antonella Nigro inició un proceso de transformación física y emocional junto a Cristian “La Roca” Quevedo. Dejó atrás el miedo a no recuperar su cuerpo y hoy incluso se dedica a dar clases.
Antonella Nigro es la protagonista del noveno capítulo de Un Cambio Real, una producción original de C5N que cuenta historias de vida transformadas a partir del entrenamiento con Cristian Ariel "La Roca" Quevedo.
Nigro siempre fue una mujer activa. Desde muy chica su vida estuvo atravesada por la disciplina del entrenamiento: “Mi mamá me mandó a gimnasia artística, así que estaba acostumbrada a entrenar, entrenar y entrenar”. Entre piruetas, barras y acrobacias, construyó una identidad muy asociada al movimiento y a sentirse fuerte.
Pero todo cambió cuando quedó embarazada durante la pandemia. Con el encierro, los permisos y la falta de rutina, el cuerpo comenzó a transformarse más de lo esperado. “Me di todos los permitidos. Subí 20 kilos”, reconoció. El verdadero impacto llegó después del parto: “Me miré al espejo y dije: ‘Esta no soy yo’. Tenía la autoestima baja y dije: tengo que hacer algo por mí”.
En ese momento, tomó el teléfono y buscó ayuda donde sabía que iba a encontrar acompañamiento profesional y emocional y llamó a Cristian Ariel Quevedo: "dije: ‘amigo, necesito que me ayudes con esto’. Tenía miedo de no volver a hallarme con ese cuerpo atlético que siempre tuve”.
Aunque siempre se sintió cómoda con el entrenamiento desde chica, esta vez el camino no fue sencillo. La Roca le preguntó: “¿Qué fue lo que más te costó al principio?”. Antonella no dudó: “La constancia. El ir a entrenar, el comer saludable, mantenerlo en el tiempo. Pero sabía que era un bien necesario. Necesitaba recuperarme para poder darle lo mejor a mi familia”.
Su proceso no fue solo físico. Fue emocional y mental. “Cuando yo estaba con la autoestima baja, todo es oscuro, todo es gris. Necesitaba ponerme bien para estar bien para mi marido y para mi hijo”, explicó.
– ¿Qué le podemos decir a esa madre que está pasando por un proceso de embarazo o que fue mamá hace poco y cree que no puede volver a recuperar su cuerpo?
Antonella respondió con la claridad de quien atravesó ese camino: “Si se quiere, se puede. Obviamente, se necesita disciplina; no es de un día para otro”.