En mayo, la recaudación de impuestos en Argentina logró un pequeño repunte, subió alrededor de 1,5% en términos reales, después de nueve meses seguidos de caídas. Lo hizo principalmente por el fuerte ingreso del Impuesto a las Ganancias de las empresas. Sin embargo, otros impuestos como el IVA y los aportes a la Seguridad Social siguieron cayendo.
De acuerdo a los datos de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), el último período sumó $21,5 billones, lo que representa entre 1,4% y 1,7% más en términos reales que lo ingresado en igual mes de 2025.
El salto en Ganancias fue excepcional y se debió tanto al calendario de vencimientos como a cambios legales que empujaron a más empresas a cumplir. En este período venció el pago más importante del año, lo que generó ingresos por unos $8 billones, un 26% más en términos reales que el año pasado.
A su vez, las recientes modificaciones legales (Ley 27.799) dieron incentivos ya que se subieron los montos mínimos para iniciar causas penales, se aumentaron multas y se redujo el plazo de prescripción para contribuyentes cumplidores. Por ende, todos esos cambios motivaron a más empresas a presentar sus declaraciones y pagar elevando la recaudación.
Por otra parte, la recaudación nacional mostró señales de fragilidad en sus principales pilares. El IVA, que refleja el consumo interno, registró una caída real del 8% y totalizó $5,4 billones, lo que confirma que la actividad económica volvió a enfriarse tras el repunte de marzo.
A su vez, el impuesto al cheque también retrocedió 3% en términos reales, mientras que los aportes a la Seguridad Social bajaron 5,2%, afectados por la menor cantidad de trabajadores registrados y la pérdida de poder adquisitivo de los salarios.
En cuanto al comercio exterior, los derechos de exportación se desplomaron 39% real por la reducción de alícuotas en granos, y los de importación cayeron 21% real, en línea con la fuerte contracción de las compras externas. En contraste, Bienes Personales tuvo un desempeño excepcional con un salto nominal del 95,5%, aunque su peso en el total es reducido.
Si bien el repunte por Ganancias trajo un respiro, fue un hecho puntual ya que el resto de los impuestos confirma que la economía sigue débil, con menor consumo, menos aportes laborales y un comercio exterior en retroceso.