El Gobierno obtuvo su primer triunfo legislativo del año en el Senado, donde el proyecto de reforma laboral obtuvo media sanción con 42 votos a favor, 30 en contra y ninguna abstención. Entre los puntos más destacados de la medida, se redefinen las indemnizaciones, la jornada laboral, las licencias por enfermedad y el régimen de trabajadores independientes, además de modificaciones que impactan sobre los contribuyentes bajo el régimen de monotributo.
El día después de la extensa sesión, C5N salió a la calle a buscar las opiniones de distintas personas que, en su mayoría, se expresaron en contra del proyecto ya que "se beneficia el empleador y la gente no". "Es perjudicial, le sacan un montón de cosas a la gente", opinó un jubilado que percibe el haber mínimo. En ese sentido, el hombre contó que realiza trabajos por su cuenta para poder subsistir, ya que con lo que cobra no llega a fin de mes. "Hago lo que puedo, es difícil, hago alguna changa sino no llego", explicó.
Asimismo, tanto el jubilado como un pintor independiente coincidieron en que la reforma no era necesaria porque "perjudica al trabajador" y "beneficia al empleador". Según lo que relataron la mayoría de los trabajadores consultados, la oferta laboral es muy poca y se debe ser muy cauteloso a la hora de pasar un presupuesto de trabajo. En ese sentido, el pintor autónomo indicó: "Es difícil pasar presupuestos: si pasás poco, no te alcanza; si pasás mucho, no te dan (trabajo)".
En el mismo contexto, otro jubilado fue consultado por la reforma y relató su experiencia en la calle, donde antes veía los centros comerciales abarrotados de gente pero, desde hace un tiempo, los nota desérticos. "Con salir a la calle y observar un poco, en los centros comerciales hay locales cerrados por todas partes, y eso significa infinidad de fuentes de trabajo menos. Hay poco consumo", relató.
Además, contó una vivencia personal con un mozo de un bar que frecuenta con asiduidad. "Vengo de un bar con muy buenos precios, que estaba repleto antes y prácticamente (ahora) había cuatro mesas. Antes tenía el doble de clientela; incluso charlando con el mozo me contó que le desapareció la propina por el bajo consumo de la gente. No porque la gente no quiera colaborar, sino porque no tiene dinero", relató.
La mayoría de los consultados coincidieron en que la reforma laboral representa un retroceso para los derechos de los trabajadores, ya que solo se benefician los empleadores y aquellos que tienen dinero. Muchos de los trabajadores están precarizados, sin ser registrados, y opinaron que la medida que intenta aprobar el Gobierno es un modo de legalizar esa forma de contratación. En conclusión, tanto trabajadores informales como jubilados consultados consideraron que es difícil llegar a fin de mes y que la medida va en perjuicio de quienes trabajan.
"Le digo a los políticos que no piensen nada más en enriquecerse, llevársela fácil. Desde el idioma de la calle te digo, no llevársela fácil y tener contacto con la realidad del pueblo", opinó el jubilado.