¿Alguna vez te preguntaste si se puede tener adicciones en la infancia? Cualquier persona, más allá de su edad, sexo, clase social o religión, puede tener adicciones. Estas producen mucho sufrimiento, pérdidas y daños de todo tipo, no solo a quien tiene la adicción sino también a su entorno y a la sociedad.
Aprendemos a consumir desde la infancia. A veces por necesidad (como por ejemplo al alimentarnos), otras por deseo, influenciados por modas o publicidades, o para deshinibirnos o también para sentirnos bien, interesantes o populares, tener cierta sensación de pertenencia o “poder”… Pero todo consumo puede convertirse en una adicción.
Por ejemplo, en el caso del consumo de drogas, la edad promedio en que comienza ronda los 14 años, aunque el inicio es cada vez más temprano. Y si pensamos en la tecnología, este consumo a veces arranca en el primer año de vida.
Es posible y necesaria una tarea preventiva desde la infancia, que involucre a niñxs, familias y referentes, así como a los distintos espacios de pertenencia, como escuelas o clubes, para que acompañen el desarrollo de las subjetividades a través de distintas prácticas de cuidado.
Salud mental: cómo prevenir las adicciones en la infancia
La prevención en la infancia implica:
- dar sentido al mundo, habilitando el juego para poder crear otras realidades;
- ofrecer un tiempo y un sostén ante situaciones de malestar;
- dar lugar al conflicto y la incertidumbre;
- enseñar a esperar, a posponer la satisfacción, tolerar la frustración y valorar los procesos;
- promover lazos comunitarios y solidarios;
- educar en habilidades sociales;
- pasar de la diversión como única posibilidad, a mostrar la diversidad de emociones existentes, validarlas y enseñar a manejarlas;
- y construir rutinas y hábitos que posibiliten vivir experiencias que dejen huellas positivas.
*Liza Murlender, psicóloga M.N. 70026