Radiografía de una profesión en crisis: el pluriempleo se convierte en la norma dentro de la docencia
El crimen de Cristian Pereyra desnuda la dura realidad que atraviesan muchos de los educadores en Argentina: sueldos pisados, precarización, endeudamiento sistemático y la cultura del trabajo múltiple como modo de vida.
La docencia, en crisis: sueldos mal pagos, pluriempleo y endeudamiento.
El caso de Cristian Pereyra, docente que mataron mientras realizaba un viaje como Uber, puso en la mesa un debate que hasta el momento había permanecido en silencio y que tiene que ver con las condiciones en las que viven los profesionales de la educación hoy en día.
Pereyra era docente en tres escuelas de la localidad La Matanza, pero, según contó su familia, desde hace dos años manejaba un auto para la empresa Didi porque no llegaba a fin de mes. Una realidad que no es excepción, sino que lamentablemente, el pluriempleo parece ser la regla.
Docente asesinado
Cristian Pereyra, el docente asesinado en Virrey del Pino.
La situación es crítica porque el sueldo no alcanza y las negociaciones por los sueldos están completamente estancadas: en medio de un contexto de extrema conflictividad social por el desfinanciamiento en educación y una caída del poder adquisitivo que ronda el 30%, CTERA rechazó la última oferta del Gobierno en la paritaria nacional docente.
En lo que respecta a números, el salario inicial docente está congelado en $500.000 desde marzo de 2025, mientras que la propuesta que hizo el Gobierno fue de incrementar ese valor a $650.000. Al ser considerado insuficiente, la oferta fue categóricamente rechazada por los sindicatos. En este sentido, cabe destacar que los gremios docentes de cada provincia negocian sus paritarias y es CTERA quien ubica el piso salarial.
Puntualmente en la provincia de Buenos Aires, el cargo testigo de preceptor de secundaria, que es el escalafón más bajo de la grilla salarial, tiene una base de $685.000 como sueldo inicial. Un profesor con un año de antigüedad, según el último acuerdo salarial cerrado a principios de 2026, es de $1.032.196.
Acuerdo docente pba
Último acuerdo paritario docente. Propusieron reabrir la negociación en junio 2026.
Con este panorama, los datos resultan alarmantes porque considerando las cifras actuales, el sueldo docente en su totalidad serviría apenas para estar por encima de la línea de indigencia y se necesitan al menos dos sueldos para superar la línea de pobreza. Y solo es posible cubrir la Canasta Básica Alimentaria, es decir sin contar los bienes y servicios no alimentarios como vestimenta, transporte, educación y salud, entre otros.
De esta manera, el reclamo se endurece: junto a otros sindicatos nacionales docentes, desde CTERA alegaron que la propuesta del Gobierno se encuentra "alejada de la realidad", denunciaron la paralización de la paritaria durante el último año, y solicitaron la necesidad de establecer un salario acorde a la canasta familiar, a la vez que reiteraron varios reclamos. Entre ellos se consideró la restitución del FONID (el Gobierno de La Libertad Avanza lo quitó en marzo de 2024) el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Educativo, el aumento de las partidas para comedores escolares y copa de leche, como así también mayores recursos para infraestructura y construcción de escuelas.
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Los docentes sostienen su reclamo por un salario digno.
De acuerdo con la última Encuesta Permanente de Hogares publicada por el INDEC en febrero de este año, de 19.3 millones de personas con trabajo, al menos 3.2 millones de todos ellos buscan otro empleo activamente. De hecho, el último informe en 2025 indicaba que del total de personas ocupadas, un 28,2% se encontraba sobreocupada, es decir, que trabajan más de 45 horas semanales.
Y si bien no hay registros fehacientes de los últimos meses, desde Suteba afirman que el pluriempleo es una realidad masiva dentro del ámbito de la docencia porque es posible palparlo en el estilo de vida que llevan los propios compañeros de la región e incluso de las demás provincias.
Olga Ortigoza, docente Suteba Multicolor, aseguró cada vez hay más docentes que se ven obligados a tomar dos y hasta tres cargos para llegar a fin de mes, a la vez que advirtió que la informalidad se convirtió en una tendencia que gana lugar y crece día a día: "Conocemos compañeras que venden ropa, comida, trabajan los fines de semana en caterings y dan clases particulares, como también están en apps de viaje en caso de tener auto o algún vehículo".
Según Ortigoza, se trata de una realidad que llegó para quedarse y que aumentó tanto cualitativa como cuantitativamente, teniendo en cuenta también que las cuestiones propias del sistema educativo representan trabas para que los docentes puedan tomar más cargos.
"Hay solo una minoría que puede tomar horas. Hay otros que ni siquiera acceden a la posibilidad de sobrecarga en el ámbito laboral educativo porque existe una limitación de oferta laboral en la capacitación docente, por eso es que se accede a changas extras para pagar el alquiler", contó la docente en diálogo con C5N.
Y puntualizó en el hecho de que este escenario se agrava por el fenómeno de la baja de natalidad, que provoca que haya menos matrículas y, en consecuencia, comiencen a cerrarse cursos en las distintas escuelas.
La plata no alcanza: el deterioro del salario se profundizó en los últimos dos años
Receso escolar 2025
Los docentes, en situación crítica por salarios bajos y aumentos insignificantes.
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"Hace varios años que llegar al 20 del mes ya era complejo, pero hoy ya no llegamos ni al 20", lamentó la docente. Y se animó a contar su realidad personal: "Tengo 22 años en la docencia, trabajo 20 módulos y gano $1.100.000. Vendo comida, vendemos cosas en la plaza. Si vas a una marcha docente, vas a ver a las compañeras vendiendo tortas fritas".
Y más allá de los salarios pisados, desde el ámbito docente ponen bajo la lupa la sobrecarga laboral, que incluye poner el cuerpo día a día con los estudiantes, ser el espacio de contención de todos ellos incluso ante la demanda de las familias. Y, puntualmente vinculado a la sobrecarga laboral, los docentes subrayan todo aquel trabajo invisible que no se ve ni se considera en las horas de clases, como las capacitaciones y las planificaciones de clases y actividades para cada curso.
Los docentes profundizan su reclamo con movilizaciones y concentraciones y hacen hincapié en la caída del poder adquisitivo, sobre todo tras la quita del FONID. "Ya empezamos el gobierno de Milei con reducción laboral sumado a acuerdos paritarios que son insuficientes e insignificantes. Vivimos endeudados", comentó la docente.
Al igual que ocurre con muchos trabajadores, los docentes no están exentos de caer en la trampa del endeudamiento: "Además de usar la tarjeta de crédito, se suma el uso de las apps que te dan plata para poder pagar la tarjeta. Los años anteriores veníamos zafando porque ahora no tenemos ni ahorros. No podemos ni salir a comer, no podemos comprar un sánguche para almorzar. Hoy llevamos tuppers a la sala de profesores. Es agobiante".
"Es un combo explosivo que nos hace llegar a la conclusión que cualquiera de nosotros puede ser Cristian. Lamentamos la muerte, pero queda al descubierto que no podemos más", resumió Ortigoza.