Laura Lewin, magíster en Ciencias de la Educación, sostuvo en diálogo con C5N que la violencia actual no es una suma de hechos aislados, sino un fenómeno multicausal donde el entorno digital actúa como un catalizador crítico. Según Lewin, "las redes no inventan la violencia, pero sí la aceleran, la multiplican y le dan eco", otorgando a los jóvenes una audiencia que antes no tenían.
"Lo que estamos viendo no es una suma de hechos aislados ni una simple casualidad. Es un fenómeno complejo, multicausal, donde se mezclan malestar emocional, fragilidad en los vínculos, dificultades para tramitar la frustración, necesidad de pertenecer y, hoy también, un ecosistema digital que amplifica todo", sentenció.
"Escuchar sin apurar, sin sermonear, sin ridiculizar lo que siente. Estar disponibles de verdad. Preguntar más. Juzgar menos. Compartir tiempos, registrar cambios, interesarnos por su mundo sin invadirlo. Y, cuando hace falta, pedir ayuda profesional a tiempo. Un chico que siente que puede hablar, que puede ser mirado sin ser humillado, tiene muchas menos chances de convertir internet en su único refugio emocional", añadió.
La experta es categórica al definir el rol de la institución educativa: "La escuela no puede ser solo un lugar que sanciona: tiene que ser también un radar, una red y un lugar donde alguien registre que algo no está bien antes de que sea demasiado tarde".
En redes sociales y grupos de WhatsApp circularon pintadas en baños, imágenes de armas, y otras amenazas que no se inventan en línea, pero "sí la aceleran, la multiplican y le dan eco. Te dan una audiencia. Un mensaje impacta, circula, se comenta, y en cuestión de horas puede encontrar réplica en otros chicos y en otras escuelas".
Hace unos días, la Secretaría de Análisis Integral del Terrorismo Internacional (SAIT) publicó un informe donde identifica una subcultura digital específica denominada True Crime Community (TCC). Esta comunidad se caracteriza por la fascinación y, en niveles extremos, la emulación de autores de tiroteos masivos.
El informe de la SAIT advierte sobre cuatro niveles de participación, que van desde el simple consumo de documentales hasta la planificación activa de ataques, en los casos más extremos. Los rasgos comunes entre los jóvenes radicalizados incluyen misantropía, aislamiento social y consumo de material gráfico extremo (gore).
Un punto alarmante es el denominado "efecto Copycat", donde la notoriedad mediática de un ataque inicial, como el ocurrido recientemente en San Cristóbal, Santa Fe, dispara una ola de amenazas imitativas en otros distritos para buscar notoriedad simbólica. Sin embargo, hasta el momento la Justicia no llegó a una respuesta, podría también tratarse de retos virales de TikTok, que surgieron después de la tragedia.
Protocolo de actuación de CABA: respuestas ante la sospecha o detección
Frente a este escenario, el Ministerio de Educación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires establece pautas estrictas para el manejo de armas o amenazas en el ámbito educativo. El protocolo distingue entre la detección (observación directa) y la sospecha fundada (denuncias o indicios verificables). Las acciones principales ante la presencia de un arma incluyen:
- Resguardo del estudiante: Se debe convocar al joven a un ámbito privado, preferentemente con un adulto de su confianza, priorizando siempre el interés superior del niño.
- Intervención de seguridad: En caso de detectar armas de fuego, es obligatorio llamar al 911, ya que solo las fuerzas de seguridad están autorizadas para manipularlas.
- Rol de la familia: La revisión de pertenencias, como mochilas, debe ser realizada por el adulto responsable del estudiante en presencia de la conducción escolar.
- Abordaje posterior: El protocolo exige que la situación sea tratada en espacios de convivencia escolar para dimensionar la gravedad del hecho y trabajar la responsabilidad colectiva.
En relación con los protocolos escolares, Lewin subrayó que "no puede servir solo para apagar incendios: tiene que ayudar a detectar humo antes", debe buscar prevenir, intervenir "antes de que la herida se transforme en bronca organizada, en fantasía de venganza o en amenaza". Aunque no pone el foco solamente en quien agrede o quien sufre, sino "en una dinámica colectiva que naturaliza, se ríe, calla o mira para otro lado".
ARMAS EN EL ÁMBITO EDUCATIVO (1)
Señales de alerta para padres y docentes
Tanto Lewin como el informe de la SAIT coinciden en indicadores que requieren atención inmediata para prevenir una escalada de violencia. La prevención efectiva requiere que las escuelas y familias no solo intervengan ante la crisis, sino que actúen como un radar temprano, detectando el malestar emocional.
- Cambios de conducta: Irritabilidad persistente, aislamiento extremo y pérdida de interés en actividades previas.
- Consumo digital específico: Fascinación obsesiva con tiroteos escolares, uso de lenguaje de admiración hacia atacantes y uso de avatares inspirados en perpetradores.
- Expresiones de violencia: Posteos inquietantes en redes sociales, chistes de mal gusto que incomodan y fantasías explícitas de perpetrar un ataque. "El punto no es entrar en pánico por todo, sino no minimizar. Hay que prestar atención a cambios bruscos de humor... fascinación con contenidos violentos... y una conexión cada vez más intensa con el mundo online en detrimento del mundo real", afirmó la especialista.
Los chicos y chicas pasan gran parte de su día en las escuelas, este lugar "no genera por sí solo este problema, pero lo recibe, lo concentra y lo vuelve visible", remarcó Lewin. En relación con la detección temprana, aseguró que "a veces no aparece una gran alarma, sino pequeñas señales cotidianas que, vistas por separado, parecen menores, pero juntas cuentan otra historia". En esa línea explicó que hay chicos que no piden ayuda de manera directa: la muestran en sus cambios, en sus silencios, en sus consumos y en sus reacciones.
Amenazas en escuelas: los casos que preocuparon al país
En Corrientes, al menos 20 amenazas fueron judicializadas, según informó el ministro de Seguridad de la Provincia, Adan Gaya para Radio Dos: "Están relacionadas con grupos de whatapp, o pintadas. Todos los casos tienen características de una especie de reto viral, pero nosotros no podemos descartar nada".
En el caso de la provincia de Mendoza, también varios colegios recibieron amenazas y la Dirección General de Escuelas estableció un protocolo para que los estudiantes asistan sin mochila a los establecimientos: “No hay una generalización de ir con mochila o sin mochila. Si la escuela quiere acatar el protocolo, los estudiantes deberán asistir sin mochila, pero no sucede en todos los establecimientos educativos. Va a depender del directivo".
En el caso de Tucumán, al menos se detectaron 80 denuncias en distintas instituciones: "Se baraja la posibilidad de que sea un reto viral; para eso tenemos trabajando personal del ECIF en la investigación de redes abiertas", explicó Brenda Deroy, secretaria de Delitos Complejos del Ministerio Público Fiscal para El Tucumano.
amenaza tiroteo
Ejemplo de algunas de las pintadas que se encontraron en baños.
En Buenos Aires ocurrieron cientos de amenazas y una de ellas fue en el colegio Carlos Pellegrini. El vicerrector de la institución, Ricardo Romero, explicó que el mensaje intimidatorio se encontró en un área donde circulan alumnos normalmente y que hasta el momento no pudieron determinar quién fue el autor.
Al detectar la amenaza, el colegio se acercó al "Consejo de la Niñez, el Ministerio Público Fiscal y una policía de investigación", a quienes le compartieron la información que recabaron, pero "se presupone que es una especie de trend, un desafío viral que está circulando en ese marco, entre los estudiantes también circuló en redes de Whatsapp".
Ante esto, desde la institución realizaron un "abordaje pedagógico de la situación, seguimiento proactivo del uso responsable de redes" a partir del segundo año, cada vez más los chicos tienen acceso a sus propias redes sociales. "Seguimos alertas para contener la situación y abordar como corresponde", detalló.