La apertura de las importaciones provocó el cierre de otra empresa argentina, ante la imposibilidad de competir por los costos. En este caso Papelera del Sur, que se especializaba en la elaboración de cartulina para envases, anunció que baja las persianas en la localidad de Tornquist y despedirá a todos sus empleados.
La empresa argumentó que la fabricación de cartulina había dejado de ser rentable, principalmente por las dificultades para competir con los productos importados y los costos asociados al funcionamiento de su maquinaria.
Papelera del Sur se especializaba en la elaboración de cartulina para envases, que posteriormente era utilizada en otros establecimientos del mismo grupo empresario.
Más allá de las decenas de trabajadores despedidos, el impacto sobre la economía local se extiende a los transportistas, proveedores y comercios, que también se verán afectados por la desaparición de una empresa que durante años fue un factor importante en la actividad económica de Tornquist.
Desde el sindicato papelero se detalló que la papelera tenía dificultades económicas desde hacía aproximadamente dos años y medio, que habían obligado a suspensiones periódicas y una reducción de tareas.