El telescopio James Webb de la NASA logró captar las primeras imágenes de un planeta más allá de nuestro Sistema Solar. Esto se suma a los recientes mediciones del mismo de la atmósfera de un exoplaneta diferente.
El telescopio James Webb de la NASA logró captar las primeras imágenes de un planeta más allá de nuestro Sistema Solar. Esto se suma a los recientes mediciones del mismo de la atmósfera de un exoplaneta diferente.
Tomar una foto de un exoplaneta no es tarea fácil ya que la luz de las estrellas que lo rodean son mucho más brillantes que el planeta en sí. En ellas se puede observar una enorme masa de gas azul brillante, siete veces más grande que Júpiter, después de su formación.
Las emisiones infrarrojas del planeta viajaron 350 años luz antes de que los fotones fueran recogidos por los espejos chapados en oro de Webb.
En cada una se lo puede ver bajo diferentes bandas de luz infrarroja tomadas desde la NIRcam del Webb. Se ven diferentes colores debido a las formas en que los diferentes instrumentos capturan la luz. Un conjunto de máscaras dentro de cada instrumento bloquea la luz de la estrella anfitriona para que el planeta pueda ser visto.
El telescopio trabaja con luz infrarroja, instrumento perfecto para poder obtener imágenes del universo más allá de los ojos humanos. El planeta se llama HIP 65426 b y se encuentra a 386 millones de años luz desde la Tierra. Fue descubierto en 2017 por el Very Large Telescope del Observatorio Europeo del Sur y su instrumento SPHERE, ubicado en Chile.
Es un exoplaneta relativamente joven entre 15 y 20 millones de años, en comparación con la Tierra que tiene 4500 millones de años. Se les conoce con ese nombre a los planetas que orbitan alrededor de una estrella que no es el Sol.