A los 77 años Carlos Alberto Solari dejó este plano, pero su obra —la del Indio— se eternizó a través de canciones, recitales y momentos que marcaron generaciones. Y aunque eligió pocas veces compartir escenario, esas excepciones se convirtieron en hits infaltables del cancionero del rock nacional: una versión inolvidable de El Salmón junto a Andrés Calamaro, su aporte en Tren de fugitivos de El Soldado, y más recientemente, la sorprendente unión con Wos, que acercó públicos y épocas.


