La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) fijó su atención en el intrigante asteroide Psyche. Este cuerpo celeste, que flota entre Marte y Júpiter, no es un asteroide común: su distintiva composición metálica promete desentrañar misterios sobre los primeros días de nuestro propio planeta.
La ubicación y naturaleza única de Psyche lo posicionaron en el centro de las investigaciones planetarias. Al explorar este asteroide, la NASA aspira a entender mejor los procesos fundamentales que dieron forma a planetas rocosos como la Tierra, y, con ello, desvelar las etapas iniciales de formación del sistema solar.
Cómo es la misión de la NASA con la sonda Psyche
La misión Psyche, que se lanzará desde el Complejo de Lanzamiento 39A en el Centro Espacial Kennedy en Florida, junto al cohete Falcon Heavy de la firma SpaceX, tiene como objetivo investigar a este asteroide metálico. La plataforma Psyche, con una longitud de 24,8 metros y equipada con paneles solares, viajará 3.600 millones de kilómetros en un viaje que durará seis años. A partir del 2026, la sonda orbitará el asteroide durante cinco años.
Luego de que se haya suspendido su lanzamiento el pasado 5 de octubre, la NASA tiene previsto hacerlo este jueves 12 de octubre a las 08:16 hora argentina. Los científicos consideran que este cuerpo rocoso posee las claves que pueden llegar a explicar cómo se formó la Tierra.
Cuál es el principal objetivo de la NASA con la sonda Psyche
Ante la imposible misión de llegar al núcleo de la Tierra, se espera poder tener información sobre características similares de Psyche. Esta misión forma parte del Discovery de la NASA, un programa que, al día de hoy, ya lleva acompañando 16 misiones científicas planetarias. La NASA busca descubrir si Psyche, con sus 226 kilómetros de ancho, podría ser el núcleo expuesto de un planetesimal temprano, uno de los primeros bloques de construcción de planetas.
La suposición es que este asteroide pudo haber perdido su capa exterior rocosa debido a colisiones violentas en los primeros días del sistema solar. Lindy Elkins-Tanton, científica principal del proyecto Psyche en la Universidad Estatal de Arizona, destaca que la misión brindará la oportunidad única de observar una superficie principalmente metálica, algo nunca antes visto en misiones anteriores. "Hemos visitado cuerpos hechos de roca como Mercurio, Venus, Marte y nuestra Luna, y cuerpos hechos de hielo y gas como Júpiter", pero lo que "nunca habíamos visto" es un asteroide metálico. "Y eso es lo que creemos que es Psyche", comentó.
Qué se espera encontrar la NASA en el asteroide
La agencia espacial estadounidense espera que el asteroide Psyche revele secretos que ayuden a comprender la formación del sistema solar y el núcleo metálico de planetas como la Tierra. A través de observaciones realizadas por el Observatorio Estratosférico de Astronomía Infrarroja de la NASA. (SOFÍA), un equipo dirigido por Anicia Arredondo y Maggie McAdam obtuvieron datos significativos de cada parte de la superficie de Psyche. Esta información llevó a los investigadores a concluir que el asteroide es probablemente metálico en naturaleza, lo que podría sugerir que representa un antiguo núcleo planetario.
El análisis detallado realizado por este equipo se centró en cómo diferentes longitudes de onda de luz rebotaban en Psyche. Las mediciones de emisividad (la cantidad de energía que irradia) y porosidad (cuántos pequeños agujeros o espacios tiene un objeto) revelaron características sorprendentes, como la falta de una característica espectral llamada meseta de 10 micrones, típicamente indicativa de una superficie "esponjosa".
Estas observaciones respaldan la idea de que Psyche es un cuerpo único, que podría haber sido despojado de su capa exterior en colisiones violentas antiguas, dejando a la vista lo que alguna vez fue el núcleo metálico de un planetesimal en formación. Este asteroide, siendo el más grande de tipo M (metálico) en nuestro sistema, tiene el potencial de ofrecer información más que importante sobre los núcleos enterrados de planetas rocosos y cambiar nuestra comprensión de los procesos de diferenciación planetaria.