La intendenta de Tornquist lamentó el cierre de la histórica papelera: "Lo vivimos con desesperación, impotencia y bronca"

Estefanía Bordoni apuntó contra las políticas desreguladoras de la administración de Javier Milei: "Este Gobierno que asfixia hizo que nuestra gente y nuestras familias hoy estén en la calle".

Tornquist vive horas de profunda angustia luego de que se anunciara el cierre de la histórica Papelera del Sur, industria que prácticamente le dio empleo a toda la localidad. La intendenta Estefanía Bordoni no pudo ocultar su malestar ante la decisión de que 160 familias queden en la calle y describió la crítica situación: "Lo vivimos con desesperación y bronca".

En diálogo con C5N, la mandataria comunal dio más detalles sobre la situación que atraviesas los vecinos, muchos de ellos con una historia ligada a la papelera. "Es el cierre de la única empresa que tenemos acá en Tornquist. Estamos hablando de 160 trabajadores que directamente se quedan en la calle, 160 familias. Esto va a afectar al comercio local porque no son solamente las 160 familias, sino comercios que van a dejar de vender considerando que esta medida afecta al producto bruto interno de nuestra localidad".

"Mi marido trabajaba en la fábrica también, así que me afecta, me pega. Conozco a todas las familias, nos cruzamos todos los días, veo las realidades... familias, hijas, compañeras de mis hijas. Nos conocemos todos, es un pueblo chico", relató.

"El municipio de Tornquist no puede crear 160 puestos de trabajo de la noche a la mañana ni reemplazar lo que este gobierno destruye. Acá la única solución tiene que venir de un gobierno nacional que recapacite y entienda que destruir la industria es destruir la patria, los pueblos y el arraigo de nuestra gente", cerró Bordoni.

La medida es atribuida a la apertura de importaciones promovida por el Gobierno Nacional y al impacto de las políticas económicas sobre la industria papelera nacional: "Es un gobierno nacional que abre desmedidamente la importación y que no le importa la industria nacional. Son las consecuencias de este modelo, de abrir de manera indiscriminada la importación y ahogar a la industria nacional".

"Estamos hablando de una empresa que hace más de seis décadas, 60 años que funciona, que pasó por distintos gobiernos y distintos colores políticos. Ni Martínez de Hoz, ni Cavallo, ni De la Rúa lograron cerrar una industria que es tan importante para nuestra comunidad. Y este gobierno, que asfixia y tiene la idea de una apertura feroz, hizo que nuestra gente hoy y nuestras familias en Tornquist estén en la calle", lamentó.

Por último, la intendenta aclaró que la medida no responde a una situación de quiebra financiera, sino a un cambio en la estrategia comercial favorecido por la coyuntura económica: "La empresa no es que quiebra; el Grupo HZ no quiebra, la Papelera del Sur no quiebra, sino que simplemente decide importar la cartulina".

El despido de los trabajadores se produce tras la decisión de importar la cartulina.

El despido de los trabajadores se produce tras la decisión de importar la cartulina.

Angustia por el cierre de la histórica papelera de Tornquist

La noticia fue comunicada a los representantes sindicales durante una reunión realizada en Bahía Blanca con responsables del área de Recursos Humanos de Interpac, el grupo empresario dueño de la fábrica.

La compañía Papelera del Sur arrastraba problemas financieros desde hacía varios meses, con interrupciones en el proceso de producción y, de hecho, los empleados estaban suspendidos, a la es espera de que la actividad pudiera recuperarse.

Según argumentaron desde la empresa, la fabricación de cartulina había dejado de ser rentable por las dificultades para competir con los productos importados.

Papelera del Sur se especializaba en la elaboración de cartulina para envases, que posteriormente era utilizada en otros establecimientos del mismo grupo empresario. En principio, el cierre alcanzará a la fábrica de Tornquist, y las imprentas ubicadas en Buenos Aires continuarán funcionando.

En cuanto a los despidos, los responsables de la firma aseguraron que se completará el pago de las indemnizaciones durante noviembre.

Más allá de las decenas de trabajadores despedidos, el impacto sobre la economía local se extiende a los transportistas, proveedores y comercios, que también se verán afectados por la desaparición de una empresa que durante años fue un factor importante en la actividad económica de Tornquist.

Desde el sindicato papelero se detalló que la papelera tenía dificultades económicas desde hacía aproximadamente dos años y medio, que habían obligado a suspensiones periódicas y una reducción de tareas.

El secretario general del sindicato, Gustavo Lanaro, cuestionó la política económica del gobierno de Milei. "Yo entiendo que tiene que haber competencia, pero no tendría que ser de cero a cien. También me tenés que dar herramientas para poder competir. Siempre hablamos de la baja de impuestos, pero es algo que nunca vimos en estos tres años".

"Básicamente a Tornquist esto le va a hacer un desastre", sostuvo en declaraciones radiales al programa Hora Pico. "Es toda gente que elige vivir acá, es la única fábrica grande y los sueldos nuestros también van a ser un golpe duro para el pueblo", concluyó.

Ante el inminente despido del personal, se programó una audiencia en Bahía Blanca con la intervención del ministro de Trabajo bonaerense, Walter Correa, para intentar mediar o coordinar una conciliación. La idea del encuentro es tratar de mediar con la empresa para brindarle alternativas a los damnificados y mantenerles el trabajo. En caso de que no se logre, al menos que los trabajadores alcanzar una conciliación que les permita tener su indemnizaciones al momento del cese de sus funciones.