La creatividad a la hora de ingresar elementos prohibidos a las cárceles no se detiene: el personal del Servicio Penitenciario de Córdoba detectó que una bolsa con limones escondía en el interior de los frutos paquetes con estupefacientes.
El Servicio Penitenciario de la provincia mediterránea detectó una maniobra para introducir paquetes con marihuana y cocaína en el penal de Bouwer.
La creatividad a la hora de ingresar elementos prohibidos a las cárceles no se detiene: el personal del Servicio Penitenciario de Córdoba detectó que una bolsa con limones escondía en el interior de los frutos paquetes con estupefacientes.
El episodio ocurrió en la cárcel de Bouwer, al sur de la capital provincial, donde en el sector de requisa de paquetes resultó llamativo que varios limones tuvieran cortes poco habituales.
Ante la sospecha, los agentes realizaron una inspección más minuciosa y comprobaron que el interior de los cítricos no contenía pulpa sino envoltorios con droga.
En total secuestraron ocho envoltorios de nylon transparente con sustancia vegetal color verde amarronada, aparentemente marihuana, y siete con una sustancia pulverulenta blanca, compatible con cocaína.
Todo el material incautado quedó bajo custodia de la Justicia Federal, que determinará la derivación de la causa y la posible imputación de los responsables identificados.
Una semana atrás, también en Córdoba, un control realizado en el acceso al Complejo Carcelario N°2 de Cruz del Eje permitió identificar que un agente del Servicio Penitenciario intentaba ingresar al establecimiento con droga, embalada y dispuesta de tal forma que pareciera un salamín.
Las pericias confirmaron el contenido ilegal de los envoltorios: se trataba de cocaína y marihuana. El agente fue aprehendido en el lugar y quedó a disposición de la Justicia.