Seis jugadoras de hockey sobre césped del Club Alemán de Guaymallén fueron acusadas de abuso sexual por un ritual de iniciación deportiva realizado a una compañera de equipo de 16 años. Otras cuatro deportistas recibirán la misma imputación el próximo lunes, como parte de una causa penal originada en abril de 2023.
El fiscal Mauro Perassi encuadró el hecho bajo la figura de abuso sexual simple agravado por la participación de dos o más personas. Este delito prevé penas de entre tres y diez años de prisión para las diez jóvenes involucradas en la ceremonia de "bautismo".
Según la denuncia, el 20 de abril de 2023 las acusadas, de entre 20 y 32 años, ordenaron a seis adolescentes llevar ropa para "mancharse" y las encerraron en un baño. Allí, vendaron los ojos de una de las víctimas con toallitas femeninas, le colocaron una morcilla en la ropa interior, la obligaron a gritar "¡gol!" con una salchicha en la boca y le arrojaron un preservativo con yogurt en el rostro.
El expediente atravesó diversas etapas procesales hasta llegar a esta resolución judicial. En junio de 2025, la fiscal María de las Mercedes Moya archivó el caso al considerar la situación como humillante pero sin consumación de abuso. No obstante, el juez Diego Flamant revocó esa medida tras un planteo de los abogados de la víctima.
Las jugadoras acusadas niegan el delito sexual
Las deportistas imputadas brindaron declaración en el expediente y confirmaron su participación en la ceremonia. Sin embargo, descartaron un abuso sexual y encuadraron el episodio como una especie de "juego", al aportar material audiovisual y destacar que las otras menores continúan activas en la institución sin denunciar vulneraciones.
En esa misma línea argumental, la madre de una de las involucradas difundió un texto público donde aseguró que "fue una bienvenida como siempre". Además, la mujer remarcó que las pericias psicológicas oficiales de la denunciante no hallaron "signos y síntomas que configuren un estrés postraumático".
Finalmente, el entorno de las acusadas atribuyó motivos financieros a la continuidad del litigio. La defensa señaló que la familia de la joven pretende una "reparación económica millonaria" mediante una demanda civil por casi $100 millones contra la institución deportiva y las integrantes del plantel.