La policía de Brasil incautó cerca de 200.000 figuritas falsificadas del Mundial 2026 durante un operativo en la ciudad de Nova Iguaçu, periferia de Río de Janeiro. El secuestro del material ilícito ocurrió tras la requisa de un autobús, con el fin de desbaratar una red criminal dedicada a la piratería.
Además de los adhesivos, los efectivos policiales encontraron indumentaria falsa de la selección brasileña. Varias de estas prendas confiscadas lucían el histórico dorsal número 10 en su espalda.
Las imágenes del procedimiento mostraron enormes pilas de estampas sobre mesas junto a las prendas amarillas. Al respecto, la institución emitió un comunicado oficial: "Todo el material incautado será sometido a análisis forenses y, posteriormente, será destruido".
En relación a los próximos pasos de la pesquisa, las autoridades señalaron que "la investigación continúa en curso para identificar a los responsables de la fabricación y distribución de la mercancía falsificada".
En el país sudamericano, el álbum de la Copa del Mundo se transforma en un fenómeno masivo ante cada torneo. Miles de fanáticos compran paquetes a diario y organizan reuniones para completar sus colecciones, situación propicia para la proliferación de un mercado paralelo.