Horror en Claypole: quién era la mujer encontrada por su hijo, enterrada en el patio de su casa
El menor de 12 años le pidió una pala a su vecino y halló a su madre muerta a quien no veía desde el 1 de abril. La mujer tenía seis hijos y no estaba al cuidado de ninguno de ellos.
Gisele Alejandra Ruocco tenía seis hijos y vivía con su pareja.
Un chico de 12 años encontró el cadáver de su madre enterrado en el fondo de la casa de su pareja. El menor no veía a su madre desde el 1 de abril y luego de haber intentado visitar a su progenitora y tras las evasivas del presunto femicida, decidió investigar su paradero hasta dar con el macabro hallazgo. Gisele Alejandra Ruocco era madre de seis hijos y no estaba al cuidado de ninguno de ellos por su delicada situación de consumo de sustancias.
El cuerpo de Gisele Alejandra Ruocco estaba enterrado en el patio de la casa de su pareja en la calle Nardo al 5800, Claypole. La mujer tenía 35 años y era madre de seis criaturas que no estaban a su guarda debido a su delicada situación personal por el consumo de drogas. Familiares de la víctima revelaron que solía ausentarse por largos períodos de su hogar, incluso más de treinta días, por lo que su desaparición no llamó la atención en un principio.
Gisele Ruocco vivía junto a su pareja Brian Leandro Lesta de 30 años, quien también contaba antecedentes de consumo y penales. Si bien ambos tenían domicilio en Claypole, pasaban gran parte de sus días en la ciudad de Buenos Aires en situación de calle. Luego del hallazgo, Lesta es buscado intensamente por las autoridades.
Hallazgo macabro en Claypole
El hijo de 12 años de Ruocco encontró un brazo con un tatuaje que coincidía al de su mamá. El asunto vendría de unas semanas atrás. El 2 de abril, el menor relató que se presentó en la casa del novio de su madre para visitarla, pero él le dijo que ella no estaba. En ese momento, notó que al fondo de su casa había tierra removida, lo que le llamó la atención. Por lo que, unos días después, el nene volvió a la vivienda, pero esta vez el hombre le aseguró que "no iba a volver a vería más".
Una vez alertada, la policía se presentó en la escena del crimen y confirmó el hallazgo de restos humanos en un pozo. Tras un intenso operativo, sacaron el cuerpo de la mujer que presentaba cortes profundos y signos de haber sido asesinada a puñaladas. Finalmente, la autopsia reveló que la víctima tenía un trapo en la boca y el cuerpo estaba en avanzado estado de descomposición.
El caso quedó a cargo de la justicia de Lomas de Zamora, quienes investigan el brutal episodio y apuntan a la pareja de la víctima, de 30 años y antecedentes penales, como principal sospechoso de su muerte. El hombre permanece prófugo. Mientras los investigadores trabajan para capturar al acusado, esperan los resultados de la autopsia del cuerpo de la mujer para lograr reconstruir la mecánica del hecho.