Detuvieron a Aldo Di Paolo, de 65 años, hijo de la jubilada asesinada de 91 años en San Isidro. El hombre fue quién descubrió el cuerpo de su madre, realizó la denuncia e insinuó a la policía que se trato de un robo. En un principio esa fue la línea de investigación, hasta que las cámaras de seguridad revelaron que Di Paolo fue el único en ingresar al domicilio. de
El hombre de 65 años, ingresó a la vivienda, que estaba cerrada sin llave y se encontró con De Vincenti asesinada en el comedor. Por lo que avisó a las autoridades de lo ocurrido y luego se inició la investigación. Una de las primeras decisiones del personal fue pedir la intervención de las cámaras de seguridad del lugar.
El asesinato ocurrió en Avellaneda al 1300, en un principio Di Paolo le comentó a las autoridades que su madre siempre se encontraba en la puerta de la casa para dialogar con los vecinos y que seguramente alguien entró en el domicilio y robó varias pertenencias.
Un detalle que llamó la atención del personal policial fue que la puerta de entrada no estaba forzada, lo que llevó a realizarle una serie de preguntas al hijo de la víctima. A lo que Di Paolo explicó que al llegar la puerta se encontraba cerrada pero sin llave, que le pregunten a los vecinos que solían ver a la mujer en su silla de ruedas en la entrada de la vivienda y que tal vez el homicidio fue producto de una entradera.
Otro punto en la investigación es el motivo del asesinato, ya que la mujer con movilidad reducida, por ende no podía oponer resistencia. El arma homicida, es un cuchillo que estaba en la vivienda y no sufrió otro tipo de golpes.
La autopsia a la jubilada asesinada de 91 años
El informe preliminar sobre la autopsia arrojó que De Vincenti murió debido a un shock hipovolémico y una hemorragia, que fueron provocadas por la lesión originada por el cuchillo, que era tipo Tramontina y de madera.
Además, en otra parte de la investigación, se determinó que en el hogar faltaban el celular de la víctima y distintas joyas.