Fue viral: es argentina, se fue a vivir a Portugal y reveló el dolor del que nadie habla

Su relato abrió un debate sobre la experiencia migratoria, el desarraigo y los costos emocionales que pueden acompañar a quienes buscan empezar de nuevo.

  • Victoria Pelleriti compartió en TikTok el lado menos visible de emigrar. Cuestionó que casi nadie hable de los aspectos negativos de irse del país.

  • Hace más de un año se mudó de Argentina a Portugal. Con el tiempo pudo analizar emociones que no había previsto.

  • Afirmó que emigrar no es sencillo ni apta para todos. Recomendó ser muy consciente a la hora de tomar esta decisión.

  • Reconoció que la experiencia es enriquecedora en muchos aspectos, pero señaló que la nostalgia por la familia y amigos es más fuerte de lo esperado.

Mudarse al exterior suele mostrarse en redes sociales como una experiencia ideal: nuevos paisajes, oportunidades laborales y la promesa de una vida diferente. Sin embargo, detrás de las fotos perfectas y los videos inspiradores, también existen emociones y desafíos que no siempre se cuentan. Una joven argentina que se instaló en Portugal decidió hablar de ese costado menos visible y su testimonio se volvió viral.

A través de sus redes, Victoria Pelleriti relató el proceso de adaptación, las expectativas con las que emigró y el impacto emocional que vivió una vez instalada en Europa. Lejos de enfocarse solo en las ventajas, puso el foco en un sentimiento del que, según explicó, casi nadie advierte antes de tomar la decisión de irse del país.

Qué dijo la joven que se volvió viral tras revelar cómo es vivir en Portugal después de irse de Argentina

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Según relató Victoria Pelleriti en su cuenta de TikTok, existe una cara poco visible de emigrar que casi nadie advierte antes de hacer las valijas. En su video, la joven se preguntó por qué rara vez se habla del costado negativo de empezar de cero en otro país y aseguró que, cuando decidió irse de la Argentina, no encontró testimonios que profundizaran en esas dificultades. A un año de haberse mudado a Portugal, compartió los aspectos que hoy más le pesan en su vida cotidiana.

“Emigrar no es para cualquiera”, sostuvo al reflexionar sobre el impacto emocional que implica dejar atrás el lugar de origen. Reconoció que, aunque todos saben que el proceso puede ser complejo, la experiencia real resulta distinta cuando se vive en primera persona y aparecen dudas profundas sobre la decisión tomada. Si bien destacó lo enriquecedor que puede ser aprender un nuevo idioma, conocer otras culturas, viajar y disfrutar de mayor seguridad, remarcó que hay sentimientos que no suelen anticiparse.

Entre ellos, subrayó la nostalgia constante por la familia, los amigos e incluso sus mascotas. Explicó que el momento más difícil es cuando más se necesita contención y los afectos están lejos, algo que según ella nadie le había advertido con claridad.

Entre mate y reflexiones cargadas de humor e indignación, volvió a plantear la pregunta que dio origen a su descargo: por qué casi no se habla del dolor que también forma parte de emigrar.