Facundo Moyano rompió el silencio y se refirió por primera vez al confuso episodio que protagonizó junto a su novia Candela Arizaga, por el que pasó un día detenido y quedó imputado por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en contexto de violencia de género. El dirigente sindical defendió su accionar, negó las acusaciones y aseguró ser inocente de los delitos que se investigan. Además, reveló que su pareja sufrió un paro cardíaco dentro de su departamento, un dato que hasta ahora no había trascendido.
"Yo soy consciente que estuve detenido porque soy Facundo Moyano, no había motivos", expresó el exdiputado en una entrevista exclusiva en Telefe noticias. A una semana del escándalo protagonizado junto a su pareja en el barrio porteño de Belgrano, el dirigente dio detalles de lo ocurrido aquella madrugada. "No vine a ponerme en víctima, ni a acusar a nadie. Vine a defenderme", enfatizó.
Según relató Moyano, la emergencia ocurrió durante la madrugada del 4 de agosto, antes de que Candela Arizaga saliera corriendo del edificio de avenida del Libertador al 5400 y quedara registrada por cámaras de seguridad corriendo descalza y semidesnuda por Belgrano. “Después de que Candela tuvo un paro cardíaco, yo me comunico con el portero”, y agregó que le practicó maniobras de RCP.
“Candela tuvo un paro cardíaco, después de hacerle RCP. Ella no era consciente de que tuvo un paro cardíaco”, aclaró con respecto a que no figura en la declaración de la joven. Además, apuntó contra periodistas por no tratar el tema de salud y adicciones con el debido cuidado y por haber cometido imprudencias.
“Los hechos privados de las personas están reservados a Dios”
El exdiputado aseguró poseer videos sobre lo ocurrido dentro del departamento que respaldarían su versión sobre lo sucedido. No obstante, expresó que "los hechos privados de las personas están reservados a Dios". Asimismo, pidió halar con su novia ya que hasta el momento rige la orden de restricción: "Yo la quiero ver porque le quiero mostrar lo que le pasó porque ella no es consciente".
En su exposición de los hechos, Moyano brindó una versión distinta sobre lo ocurrido aquella madrugada en Belgrano y cuestionó la interpretación de las cámaras de seguridad, aclarando que en una de las secuencias el hombre que aparece detrás de la joven es un policía y sostuvo que él se encontraba a más de 100 metros de distancia en todo momento, hasta que finalmente la alcanza.
Cabe recordar que la joven declaró ante la Justicia y la prensa que no hubo violencia, que sufrió un brote psicótico y que las imágenes en las que aparece corriendo no reflejan un intento de escapar de su pareja. Incluso manifestó su intención de retomar la relación y pidió levantar las restricciones de contacto.
Por último, negó haber consumido cocaína, rechazó cualquier vínculo con la adicción y explicó que se negó a los análisis de sangre y orina por consejo de sus abogados. Hasta el momento, Moyano continúa imputado por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en contexto de violencia de género. Su defensa insiste en que los hechos deben analizarse en el marco de la crisis de salud y adicciones de Arizaga, mientras la Justicia evalúa las pruebas y testimonios para definir los próximos pasos.