La Organización de las Naciones Unidas (ONU) compartió una conferencia de prensa de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) donde alertaron que El Niño será el más fuerte en 40 años y durará hasta febrero de 2027. Esto generará máximas superiores al promedio en gran parte del mundo y cambios en los patrones de lluvia.
La secretaria general de la OMM, la argentina Celeste Saulo, aseguró que "el Niño es uno de los fenómenos climáticos más monitoreados del mundo. Pero los pronósticos por sí solos no previenen los peligros; las personas sí. Este fenómeno de El Niño, que se desarrolla en un contexto de calor oceánico sin precedentes y temperaturas en aumento, ofrece a los gobiernos y las comunidades una oportunidad para anticipar los riesgos y actuar antes de que se produzcan los impactos. Las decisiones que tomemos hoy determinarán los impactos que experimentaremos mañana. La OMM y sus miembros están comprometidos a garantizar que la información climática creíble y pertinente llegue a quienes más la necesitan".
Gráfico de la OMM sobre El Niño y La Niña,
Según la última actualización climática de la OMM, El Niño continuará "intensificándose progresivamente hasta convertirse en un fenómeno fuerte entre agosto y octubre de 2026". Los últimos registros detectaron anomalías de la temperatura superficial del mar que superen los 2.9 grados.
Esto sumado a que en el oeste del océano se vuelve más cálido y en el este más frío, "pueden amplificar los impactos climáticos regionales, incluyendo sequías, inundaciones y riesgo de incendios forestales, particularmente alrededor de la cuenca del Océano Índico".
El Niño ya llegó y todos los gobiernos deben estar preparados
Por su parte António Guterres, Secretario General de la ONU explicó que "el Niño no solo está a las puertas, sino que ya está dentro de casa y está intensificando la crisis. Y esto es solo el preludio. El Niño se está fortaleciendo, echando leña al fuego en un planeta que ya arde con olas de calor abrasadoras, incendios forestales apocalípticos y mares con temperaturas récord. Los combustibles fósiles están avivando las llamas de esta crisis. La expansión debe detenerse. Más carbón, petróleo y gas conducirán a un futuro aún más explosivo. A menos que actuemos -para proteger a las personas y abordar la causa fundamental de la crisis- los peligros se volverán aún más letales. El preludio ha terminado. No podemos permitirnos esperar al evento principal".
El Niño en Argentina: qué zonas pueden registrar más lluvias
Los efectos de El Niño no son iguales en todo el país. De acuerdo con las proyecciones climáticas, el fenómeno puede favorecer condiciones más húmedas de lo habitual en el sudeste de Sudamérica.
En la Argentina, las áreas bajo mayor atención son:
- El Litoral.
- La Cuenca del Plata.
- Gran parte de la región central.
En esas zonas, el aumento de las precipitaciones puede incrementar el riesgo de tormentas fuertes, desbordes, crecidas e inundaciones. En Cuyo, en tanto, El Niño podría ayudar a aliviar una sequía prolongada, aunque ese impacto dependerá de la intensidad que alcance el evento durante el invierno.
Qué es el fenómeno El Niño
Es fundamental diferenciar que El Niño no es sinónimo de cambio climático. El Niño es un evento natural de origen oceánico-atmosférico (una fase del ciclo ENOS), originado por la fluctuación y debilitamiento de los vientos alisios en las zonas tropicales del Ecuador, lo que provoca un calentamiento progresivo del océano que luego asciende a la atmósfera.
Cómo se forma el fenómeno El Niño.
SMN
"Son cambios impredecibles y aleatorios. Normalmente corren de este a oeste, pero este año se debilitan. Ese calor se va acumulando y genera un efecto de bucle", explicó Pedro Di Nezio, actual director del Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
Sin embargo, cuando este fenómeno natural choca con una atmósfera globalmente más caliente debido a los gases de efecto invernadero (CO), retiene más humedad y energía. Para Argentina, la ecuación climática es clara: más tormentas, vientos severos y un riesgo crítico de inundaciones.
António Guterres, secretario general de las Naciones Unidas, fue contundente sobre la situación: "El Niño se está fortaleciendo y añade combustible a un planeta que ya arde. Los combustibles fósiles están avivando las llamas de esta crisis".