La página web oficial del Vaticano difundió el Evangelio para hoy domingo 18 de agosto. La liturgia católica diaria invita a reflexionar sobre la palabra de Dios. Conoce a qué te invita la lectura recomendada y el santo del día.
La liturgia católica diaria trae reflexiones. Conoce cuál es la lectura recomendada y el santo del día, según informa el Vaticano.
La página web oficial del Vaticano difundió el Evangelio para hoy domingo 18 de agosto. La liturgia católica diaria invita a reflexionar sobre la palabra de Dios. Conoce a qué te invita la lectura recomendada y el santo del día.
Diariamente el Vaticano publica el Evangelio recomendado para leer cada día, que acompaña a los fieles y los invita a pensar y meditar. El Papa Francisco siempre escribe unas palabras para poder reflexionar sobre las lecturas diarias e invita animarse a poner en práctica:
"Detengámonos en la actitud de los paisanos de Jesús. Podemos decir que ellos conocen a Jesús, pero no lo reconocen. (…) En realidad, no se han dado nunca cuenta de quién es realmente Jesús. Se detienen en la exterioridad y rechazan la novedad de Jesús. Y aquí entramos precisamente en el núcleo del problema: cuando hacemos que prevalezca la comodidad de la costumbre y la dictadura de los prejuicios, es difícil abrirse a la novedad y dejarse sorprender".
También el sumo pontífice aclaró que "pero sin apertura a la novedad y sobre todo —escuchad bien— apertura a las sorpresas de Dios, sin asombro, la fe se convierte en una letanía cansada que lentamente se apaga y se convierte en una costumbre, una costumbre social. He dicho una palabra: el asombro. ¿Qué es el asombro? El asombro es precisamente cuando sucede el encuentro con Dios: 'He encontrado al Señor'".
Según el Vaticano, la lectura para el 18 de agosto es la lectura del Libro de los Proverbios Prv 9, 1-6.
La sabiduría se ha edificado una casa,
ha preparado un banquete,
ha mezclado el vino
y puesto la mesa.
Ha enviado a sus criados para que,
desde los puntos que dominan la ciudad, anuncien esto:
"Si alguno es sencillo, que venga acá".
Y a los faltos de juicio les dice:
"Vengan a comer de mi pan
y a beber del vino que he preparado.
Dejen su ignorancia y vivirán;
avancen por el camino de la prudencia".
Además publicaron la lectura del santo Evangelio según San Juan Jn 6, 51-58.
En aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos: "Yo soy el pan vivo, que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo les voy a dar es mi carne, para que el mundo tenga vida".
Entonces los judíos se pusieron a discutir entre sí: "¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?"
Jesús les dijo: "Yo les aseguro: Si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no podrán tener vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna y yo lo resucitaré el último día.
Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él. Como el Padre, que me ha enviado, posee la vida y yo vivo por él, así también el que me come vivirá por mí.
Éste es el pan que ha bajado del cielo; no es como el maná que comieron sus padres, pues murieron. El que come de este pan vivirá para siempre''.
Santa Elena (Helena), emperatriz romana, fue la madre de Constantino I, el emperador que detuvo la persecución a los cristianos y les concedió la libertad de culto dentro de las fronteras del imperio. A Santa Elena se le atribuye el hallazgo, en Jerusalén, de la Santa Cruz en la que Cristo murió.
Santa Elena también es conocida como 'Helena de Constantinopla' o 'Santa Elena de la Cruz'. A ella recurren los fieles cristianos cuando algo o alguien se ha extraviado, para que con su ayuda lo perdido sea encontrado.