Un vecino de la ciudad de Neuquén denunció que la policía metió a su hogar al presunto abusador del jardín 31 contra su voluntad. El episodio que ocurrió el pasado martes y provocó que su vivienda fuera centro de los piedrazos, debido al enojo provocado por la gente. "Mi familia se comió el garrón de la vida", denunció el hombre.
El hombre se encontraba en su vivienda con su dos hijos, su esposa y su suegra cuando, pasadas las 15.00, comenzaron los disturbios e incidentes a las afueras de su domicilio: "Vi como se metieron a mi patio y golpearon a mi vecino, apuntado como el abusador. Lo primero y lo que siempre hice fue cuidar a mi familia", relató.
Nicolás contó que tanto la casa del señalado como abusador como la de él comparten patio: "La otra, la de ladrillos, es mía y me la reventaron. Me arruinaron la vida", sentenció. Por otro lado, denunció: "A mí la Policía de Neuquén me tuvo de rehén más de cuatro horas con el abusador. Lo quise entregar, así dejaban a mi familia tranquila, pero no me dejaron".
Sin embargo, relata que, ante los reiterados intentos del jefe del operativo para ingresar al abusador a su casa, señaló que "la Policía, de un momento a otro, pateó la puerta y se mandó de prepo". Y sumó: "Ellos hicieron lo que quisieron y me metieron al abusador".
Por otra parte, indicó que luego de poder entregarle sus hijos a su madre, quiso volver a salir del domicilio cuando fue agredido por la gente que se encontraba furiosa: "Me tiraron con un botellazo y casi me rompen la cara. Así que en ese momento me di cuenta que ya nadie podía salir ni entrar. Salvo, el abusador".
"Fue un infierno. Sentí como diez años de laburo se destruyeron en una tarde", lamentó frustrado al ver como quedó su casa ubicada en las calles Pinamar y Planas, después de los ataques con piedras.
Por último, Nicolás con enojo denunció que se quedó sin hogar, pero que van a salir adelante a pesar de la falta de respuesta de las autoridades por los destrozos que le causaron.