Con la caída de la tasa de natalidad y de nupcialidad queda bajo el foco qué sucede con los noviazgos y las citas y qué tan real es la "epidemia de soledad" señalada en redes sociales. El 70% de las personas de entre 25 y 35 años está en pareja, pero la cifra cae a 60% al incluir personas de entre 18 y 25, según el último informe de Reyes Filadoro y Enter Comunicación.
Ese 60% total se divide entre el 51% que afirmó encontrarse en una relación de pareja "estable" y el 9% que señaló que está "saliendo con alguien". Mientras que del 40% restante que no está en pareja, el 12% tiene "relaciones ocasionales" y el 28% no está viendo a nadie.
"Si bien es un porcentaje bajo, no lo llamaría 'epidemia de soledad' porque hoy el ser humano está pensando diferente. Mucho se cuestiona, ya no piensan tanto en el qué dirán, pero sí qué va a pasar cuando tomen esa decisión. Se piensa mucho en lo emocional", analizó en diálogo con C5N la psicóloga social Natalia Blanco y remarcó que el foco debería estar en "qué le pasa a la mente del sujeto con esa soledad".
Durante sus consultas, Blanco toca temas relacionados a la ansiedad, los ataques de pánico y la violencia de género más que la soledad en sí misma. "No se ven reflejados, es gente que está necesitando estar sola en algunas situaciones para poder ordenar esa mente que no escuchan", sostuvo la profesional de la salud mental, pero advirtió que "tanto tiempo en soledad tampoco es bueno".
El 57% de las personas solteras encuestadas consideró que es "difícil" o "muy difícil" encontrar pareja. Al dividirlo por género, las mujeres (65%) perciben más dificultad que los hombres (50%) para hallar con quién salir. Por otro lado, el 28% aseguró no estar buscando "una relación de pareja".
En la pregunta sobre el entendimiento entre ambos géneros, los hombres afirmaron sentirse más comprendidos (73%) que las mujeres (53%) por el otro género. Sin embargo, el informe no cuenta con información sobre la orientación sexual de las personas encuestadas.
La psicóloga social afirmó que "los hombres están en una etapa de temor porque las expectativas de la mujer subieron" a raíz de los logros legislativos y sociales del feminismo. "El temor a equivocarse y dar el primer paso de iniciativa los hace repensar mucho si arriesgan o no a una pareja", explicó Blanco.
¿Todo tiempo pasado fue mejor?
Al abordar los debates sobre la dificultad para vincularse se suele evocar un tiempo pasado en el que el poder decisión, especialmente de las mujeres y la comunidad LGBT+, no estaba presente ni era respetado. Un momento histórico en el que las expectativas y los roles sociales eran muy claros, a diferencia de este presente con mayor libertad.
El 77% de las personas encuestadas afirmó que las relaciones de pareja son "más descartables y menos duraderas" que en la época de sus padres y, a su vez, el 72% señaló que "vincularse afectivamente con otras personas requiere de mucho esfuerzo emocional".
"Antes estaba hasta prohibido expresar qué te pasaba, qué sentías, qué querías. Antes era rutina, me caso para toda la vida y pase lo que pase estamos juntos hasta últimas instancias. Era puertas adentro la familia y el matrimonio lo padecía y puertas afuera éramos el matrimonio ideal", recordó Blanco sobre las relaciones de hace 30 o 50 años.
"Era un horror decir 'se quieren separar' o 'me siento mal, esto no me gusta', creo que estaba inconscientemente prohibido", insistió la profesional recibida en la Escuela de Psicología Social Construyendo Alternativas y lamentó: "Es todo generacional, algunos vienen arrastrando mucho de esto, de familias estereotipadas heterosexuales y para toda la vida".
Para la psicóloga social, más que un esfuerzo emocional, el paradigma relacional anterior requería "una limitación emocional" porque el poder de decisión era menor. Mientras que en la actualidad se validan "mucho" las emociones y la vara "es muy alta". De esta forma, se crea la necesidad del esfuerzo emocional y aparece el priorizarse a uno mismo.
Blanco consideró que los jóvenes contemporáneos "son más pensantes": "Piensan más en ese futuro de progreso, primero individual, y con la pareja... vemos. Primero quieren llegar solos".
Las personas de hasta 25 años son las más endeudadas de Argentina.
mapadeladeuda.ar
Por otro lado, los menores de 25 años son el segmento etario más endeudado y más precarizado de Argentina. El promedio de la tasa de mora para argentinos menores de 25 años es de 36,84%, mientras que para el segmento siguiente (26 a 35 años) cae 10 puntos porcentuales y se ubica en 26%. Para endeudados de entre 36 y 45 años, la tasa de mora es de 17,86%.
La inserción laboral de los jóvenes argentinos.
Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA
Solo el 14,2% de los jóvenes accede a un empleo pleno de derechos y el empleo regular cae del 38,9% en el estrato medio alto al 19,7% en el muy bajo, mientras aumentan la precariedad y el desempleo prolongado, según el informe del Observatorio de Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA) publicado en agosto.
La caída de la tasa de natalidad y de nupcialidad en números
Los casamientos bajaron un 17% en 10 años y los nacimientos, casi un 50%, según el Censo 2022 realizado por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC). La estadística oficial detalla que la tasa de nupcialidad pasó de 7,3 cada mil personas en 1980 a tan solo 2,9 cada mil en la actualidad.
La caída de la tasa de natalidad es un cambio cultural que atraviesa todo el mundo: la fecundidad global cayó de 4,9 hijos por mujer en 1950 a alrededor de 2,3 en la actualidad, según Our World in Data. En Argentina, la cantidad de hijos cayó de 1,7 hijos por mujer en 2001 a 1,4 en 2022.
Cómo se compuso la muestra de Reyes Filadoro y cuándo fueron encuestadas
La muestra tomada por Reyes Filadoro y Enter Comunicación fue de 643 casos con jóvenes de entre 18 y 35 años en todo el país, 300 casos coincidentales y 343 casos online, entre el 8 y el 23 de junio. Además de seis grupos focales segmentados por género y edad, entre el 11 y el 15 de junio, y un análisis cualitativo de contenido en YouTube e Instagram en mayo y junio.