Una impresionante avalancha de nieve se produjo en el Cerro Chapelco, en San Martín de los Andes, provincia de Neuquén, y sorprendió a dos esquiadores que descendían y se salvaron de milagro: no se registraron víctimas, lesionados ni personas atrapadas en las cercanías de la zona. La secuencia completa fue documentada de manera casual por personas que se hallaban en las inmediaciones y se viralizó rápidamente en redes sociales.
El desprendimiento se produjo en el sector posterior de "el filo", a casi 1.980 metros sobre el nivel del mar. A pesar de la cercanía del riesgo y de la velocidad con la que la nieve avanzó en cuestión de segundos, los deportistas consiguieron alejarse a tiempo de la ladera inestable y alcanzaron una zona totalmente segura por sus propios medios y sin sufrir ningún tipo de heridas.
Inmediatamente después de advertir el desprendimiento, el personal especializado del complejo invernal puso en marcha el protocolo de seguridad previsto para estos casos. El operativo permitió acordonar y mantener despejado el sector afectado, impidiendo el ingreso de otros esquiadores, peatones o curiosos para resguardar su integridad física.
Desde la administración del centro de esquí remarcaron que el hecho ocurrió en un área que no forma parte del dominio esquiable habilitado y que carece de cualquier tarea de mantenimiento o control de nieve. De acuerdo con el reglamento de Chapelco, las zonas fuera de pista no están preparadas, balizadas, señalizadas ni protegidas contra los peligros propios de la naturaleza montañosa. En este sentido, las autoridades insistieron en que el acceso a pistas cerradas y la circulación por sectores prohibidos corren bajo la única responsabilidad del usuario.
Las avalanchas son fenómenos propios de la montaña que suelen formarse debido a la acumulación reciente de nieve, la acción del viento, los cambios de temperatura y la inestabilidad de las capas; no obstante, el peso de personas en áreas no habilitadas suele actuar como un factor desencadenante letal. Pese a la alarma y la preocupación generada por este episodio, el Cerro Chapelco ratificó que la temporada de esquí se extenderá hasta el próximo 30 de septiembre. Esta prolongación de las actividades recreativas quedará estrictamente sujeta a las condiciones de seguridad que presente la montaña en los próximos días.