El "gendarme carancho" que fingió ser atropellado quedó a un paso del juicio oral

Juan López Torales está acusado por un operativo de 2014 en la Panamericana y deberá afrontar un proceso por privación ilegal de la libertad y falso testimonio.

La Corte Suprema dejó firme la continuidad de la causa contra Juan López Torales, el comandante de Gendarmería conocido como el "gendarme carancho", y rechazó el pedido de la defensa que intentaba cerrar por prescripción el expediente abierto tras un operativo realizado durante una protesta de trabajadores de Lear en la Panamericana, en General Pacheco, en julio de 2014.

La decisión fue adoptada por los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, quienes declararon inadmisible la queja presentada por la defensa. Con ese pronunciamiento, quedó firme el criterio de las instancias anteriores y la causa continuará su recorrido hacia el debate oral, luego de que fracasara el intento de archivarla.

López Torales enfrenta una acusación por privación ilegal de la libertad agravada por violencia y falso testimonio, a raíz de su intervención durante una protesta protagonizada por trabajadores de la autopartista Lear. El episodio ocurrió en julio de 2014, sobre Panamericana, a la altura de General Pacheco.

Cómo fue el episodio en que el "gendarme carancho" se arrojó sobre un auto en Panamericana y quedó expuesto

El caso cobró notoriedad a partir de las imágenes registradas por periodistas que cubrían la manifestación. En medio del despliegue de Gendarmería, López Torales se arrojó sobre el capot de un automóvil que circulaba por el lugar, en una maniobra que fue denunciada como una simulación de atropello.

Tras aquella escena, otros integrantes de la fuerza rodearon el vehículo, golpearon su carrocería, obligaron a descender a Cristian Romero, el conductor, que fue retirado por la fuerza y posteriormente detenido, mientras la actuación del comandante quedó bajo análisis dentro de la investigación que avanzó durante los años siguientes.

La situación también derivó en una segunda acusación contra López Torales debido a su declaración posterior ante la Justicia, que afirmó entonces que había sido embestido por el automóvil, una versión que quedó incorporada al expediente y que los investigadores consideraron relevante para avanzar con la imputación por falso testimonio.

Juan López Torales, el gendarme

Juan López Torales, el gendarme "carancho".

Juan López Torales: el "gendarme carancho"

Las imágenes del procedimiento tuvieron una amplia repercusión y dieron origen al apodo con el que López Torales quedó identificado públicamente: "gendarme carancho". La expresión alude a una modalidad en la que una persona simula haber sido atropellada o provoca una situación similar para responsabilizar posteriormente a un tercero.

Más de una década después del episodio, la resolución del máximo tribunal despejó el último intento de la defensa para frenar el avance del expediente por el paso del tiempo. De esta manera, López Torales quedó más cerca de afrontar un juicio oral por los hechos ocurridos durante aquella protesta en la Panamericana.