Hermosinda, la jubilada española de 83 años que fue golpeada y torturada por ladrones en Parque Chacabuco, rompió el silencio después del grave hecho de inseguridad y aseguró que los delincuentes "fueron muy agresivos". El hecho ocurrió el martes por la madrugada, cuando cuatro hombres irrumpieron en su casa y se quedaron durante tres horas, sometiéndolos a ella y a su marido a una verdadera pesadilla.
Según contó Hermosinda, ella se encontraba despierta en el momento que los maleantes entraron a su casa. "Cuando los vi, me quería morir", relató sobre el momento; su marido, Ricardo, estaba dormido. "Tenía un pánico tremendo, grité y se abalanzó sobre mí", detalló la mujer, que recibió varias trompadas en su rostro.
Tanto Hermosinda como Ricardo, de 90 años, son oriundos de Galicia. Ambos viven hace décadas en Argentina y nunca habían sufrido un asalto hasta el pasado martes a la madrugada, cuando vivieron una verdadera noche de terror con horas de insultos, golpes y torturas.
"Te mato, te corto los dedos", les repetía uno de los delincuentes, que estaba armado con un cuchillo, mientras les pedía su dinero. "Me vaciaron la casa. Se llevaron todo: la tele, el dinero, las cosas del freezer, la carne, frazadas. Nosotros trabajamos desde muy chicos, teníamos una panadería. Hemos trabajado mucho y no jodimos a nadie", contó Hermosinda con la voz quebrada.
"No quería hablar, pero tengo tanta bronca", confió la mujer de 83 años, que estuvo rehén durante tres horas. "Tengo que decir algo porque si no me voy a morir. Esto lo tengo acá", dijo Hermosinda tocándose el pecho, y luego continuó: "Y no puedo más, si no me va a dar un infarto".
Hermosinda no pudo identificar a los ladrones, ya que ellos llevaban las caras tapadas, pero estimó que "uno tendría 24 y el otro 28. No los vi bien a los otros dos", contó, en diálogo con TN.
El hecho quedó a cargo de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N° 37, cuya titular es Romina Monteleone, quien ya ordenó las primeras pericias en el lugar del violento asalto a la División Investigaciones Comunales 7 de la Policía de la Ciudad.
La principal hipótesis de los investigadores es que los ladrones accedieron a la casa de los jubilados después de romper el candado de una obra en construcción lindera al domicilio, ya que encontraron un alicate.
"Las propiedades están separadas por una medianera. Treparon e ingresaron por la terraza, donde la puerta no tenía llave", señalaron desde la Fiscalía. Hasta el momento, los delincuentes no pudieron ser identificados.