La Justicia de la provincia de Córdoba investiga la muerte de un joven identificado como Tomás Orihuela, quien fue detenido y luego falleció tras permanecer en coma durante dos días en un hospital. Tras registrarse el deceso, sus familiares provocaron destrozos en el establecimiento médico.
En diálogo con Telenoche, el ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, señaló que el joven, quien tenía 19 años, se produjo debido a un considerado irreversible, el cual se había manifestado con un edema cerebral que se originó porque se habría suicidado ahorcándose con un buzo en la celda.
No obstante, los allegados de Orihuela desmintieron a Quinteros y aseguraron que su fallecimiento fue por irregularidades en el método de detención, que se registró después de que permaneciera más de cuatro meses preso en la cárcel de Bouwer acusado de participar de una banda que robaba celulares en boliches.
En este marco, su hermana se refirió al momento en el que el joven fue asistido por unos médicos, pese a que ya se encontraba fallecido. "El médico me dijo que llegó muerto al Hospital. Ellos le hicieron la reanimación y lo conectaron a la máquina. Me dijeron que a mi hermano lo llevaron desde la comisaría hasta el hospital en la cajuela de la camioneta", expresó en diálogo con el Canal 10 de Córdoba.
El hecho desencadenó en una protesta de los familiares de Orihuela, quienes se enfrentaron con la Policía en la Ruta 19. "Personal policial y los vehículos que han ido transitando fueron agredidos con elementos contundentes", advirtió el comisario mayor Juan Pablo Esquivel.