El Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA registró una fuerte caída en la oferta de colectivos en el Área Metropolitana de Buenos Aires. El nivel operativo regular descendió un 30% en promedio en toda la región, pero esta baja resultó más pronunciada en los servicios interjurisdiccionales a cargo de Nación y Provincia, donde el recorte alcanzó el 40%.
Los especialistas Alejandro Einstoss y Julián Rojo señalaron el incremento del combustible como el motivo principal de la contracción. El informe indicó que el conflicto bélico en Irán afectó de forma directa los costos del sector. Además, la flota operativa de marzo de 2026 cuenta con 2.359 unidades menos que en el año 2019.
La discusión de fondo es de orden fiscal y supone una inyección de subsidios adicionales por $17.500 millones mensuales. Los aportes actuales se calcularon con un valor del combustible de $1.744, pero el precio de mercado superó los $2.100. Si los usuarios absorben este costo, la tarifa requerirá una suba extra del 16%.
El financiamiento del transporte se reparte entre diversas jurisdicciones desde 2019. El Estado Nacional debe aportar $7.595 millones y la Provincia de Buenos Aires asume otros $8.155 millones. Por su parte, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires debe sumar $1.750 millones para el sostenimiento del sistema.
Las tarifas del interior superan el valor real de 2019
El boleto promedio en las provincias sobrepasó los registros de la prepandemia tras la eliminación del Fondo de Compensación. El valor medio del pasaje se ubicó en $1.526 hacia marzo de 2026. En términos reales, estos costos superan en un 45% a los registros del área metropolitana para el mismo período.
El peso del transporte sobre el salario es más alto en ciudades como Corrientes, Chaco, Formosa, Córdoba y Santa Fe. Estos centros urbanos cuentan con las tarifas más elevadas del país en relación a los ingresos. El costo del viaje en estas zonas supera incluso a otras capitales de América del Sur.
Las compensaciones al transporte en el AMBA registraron una reducción del 34% en términos reales desde 2023. En paralelo, los ajustes tarifarios acumulan un alza de hasta el 1.668% a abril de 2026. Esta combinación de menores subsidios y aumentos constantes definió la crisis actual del servicio de pasajeros.