A casi un mes de haber confirmado públicamente su regreso amoroso tras casi cuatro años de estar separados, la modelo Zaira Nara rompió el silencio sobre la renovada dinámica que mantiene junto a Jakob Von Plessen.
La modelo y conductora detalló en un programa de televisión las pautas innegociables fijadas junto a su pareja.
A casi un mes de haber confirmado públicamente su regreso amoroso tras casi cuatro años de estar separados, la modelo Zaira Nara rompió el silencio sobre la renovada dinámica que mantiene junto a Jakob Von Plessen.
Durante su participación en el programa de televisión por streaming, la conductora mantuvo un directo ida y vuelta con la panelista Sabrina Rojas. En medio de la emisión, la empresaria reveló el firme acuerdo establecido con el padre de sus dos hijos para resguardar la pareja: "Con la vida que tenemos y la estructura que armamos estando separados, disfrutamos tanto que dijimos: ‘Che, esto no se toca’".
La figura de la televisión argentina enfatizó en Quiero Vale 4 (DGO) que la premisa innegociable busca cuidar el vínculo y no cometer los mismos desaciertos del pasado tras retomar el noviazgo de manera renovada.
De este modo, Zaira Nara y Jakob Von Plessen priorizan el bienestar de su círculo íntimo mientras continúan adelante con sus nutridas agendas profesionales tanto en Argentina como en el exterior.
La razón principal por la cual Zaira Nara y Jakob Von Plessen decidieron no retomar la convivencia reside en los intensos viajes de trabajo y en las rutinas independientes que construyó cada uno durante la separación. Al ser consultada sobre su estatus habitacional actual, la conductora remarcó la importancia de mantener la privacidad individual afirmando: "Por suerte tenemos cada uno su espacio".
Sobre las pautas fijadas en esta segunda oportunidad afectiva, la modelo de televisión fue tajante al sentenciar respecto a su futuro cotidiano bajo el mismo techo: "Vinimos como 2.0. No volvería a convivir".
Asimismo, reflexionó sobre el rol de la crianza compartida de sus pequeños Malaika y Viggo, comentando con simpatía: "Es como que estoy conociendo a una persona que tiene hijos, pero que los hijos son los míos".
Con este esquema habitacional separado, la pareja consolida su regreso amoroso sin presiones domésticas, manteniendo residencias independientes para disfrutar plenamente del vínculo sin modificar la estructura alcanzada durante los años distanciados.