Robbie Williams volvió a sincerarse sobre un aspecto estético al confesar que se pinta la cabeza para salir al escenario, ante una incipiente calvicie que juró va a tratar con un método revolucionario.
A sus 52 años, el cantante confesó que se hace tratamientos en la cabeza para disimular la calvicie, y explicó cómo es el método para mantener su imagen de estrella del pop.
Robbie Williams volvió a sincerarse sobre un aspecto estético al confesar que se pinta la cabeza para salir al escenario, ante una incipiente calvicie que juró va a tratar con un método revolucionario.
Durante una charla en el podcast de Steve Bracknall, el cantante de 52 años reveló que está preocupado por la acelerada pérdida del cabello y contó que no se resigna a perder el pelo porque es una parte importante de su look.
"Soy una estrella del pop, a eso me dedico y se supone que debo tener cierta apariencia y cierto peinado", remarcó sobre el impacto que genera la alopecia en su imagen con el paso del tiempo.
El truco que usa el cantante de Angels ante las cámaras y el público es ponerse un polvo denso para tapar los huecos y despoblados del cuero cabelludo. El músico definió su cabellera como "todo polvo y andamios" y terminó diciendo: "Se ve bien, pero está a punto de desaparecer".
Robbie Williams analiza usa un sistema capilar para tapar la calvicie incipiente, un avance de los tradicionales peluquines o pelucas. Estos se fijan directamente sobre el cuero cabelludo mediante mallas transparentes de monofilamento o membrana de poliuretano que simulan la piel. Esta tecnología permite anudar el cabello real punto por punto, logrando una apariencia natural que resiste el ritmo de vida del artista.