Gran Hermano expulsó a Steffany “Campanita” Pereira y Danelik Galazán que tuvieron un enfrentamiento la noche anterior que casi terminó en violencia física. La decisión fue aceptada sin cuestionamientos por la participante tucumana, pero Campanita se resistió.
La jugadora paraguaya hizo un escándalo y tuvo que intervenir la seguridad para sacarla de la casa de Telefe. La escena terminó con lágrimas y acusaciones en vivo: "¡Ay, no, amado! Ahora sí que no me voy a ir. Me parece muy injusto, nunca en mi vida agredí a nadie".
Ante su rotunda negativa de salir, el personal femenino de seguridad ingresó al estudio para escoltarla hacia afuera de la propiedad, cortando la transmisión en vivo de ese momento.
Después que le comunicaron la decisión de la producción, la exparticipante que se caracterizó por su alegría dentro del reality fue directo al confesionario para hacer un último y desesperado descargo. "Es la cosa más humillante de mi vida, irme por algo que yo no hice", reclamó.
Gran Hermano: Campanita justificó sus errores antes de irse
Luego de que la expulsaran de la casa de Gran Hermano, Campanita justificó sus errores en el reality de Telefe: aseguró que escondió las fotos de los hijos de sus compañeras (entre ellas, las de su compañera "Pincoya") fue solo para "hacer un intercambio" por maquillaje y que nunca dañó los objetos. Además, enumeró provocaciones previas, como que le tiraron flores al basurero y le escondieron pertenencias sin recibir sanción alguna.