Inés Estévez reveló una historia desconocida de su vida, antes de ser una actriz reconocida, cuando se fue de la casa y terminó viviendo en la calle: "Me duchaba cuando iba al teatro".
La actriz habló de su llegada a la Buenos Aires desde el interior, a los 17 años, con trabajo pero sin dinero, y cómo se las arregló para sobrevivir con su profesión.
Inés Estévez reveló una historia desconocida de su vida, antes de ser una actriz reconocida, cuando se fue de la casa y terminó viviendo en la calle: "Me duchaba cuando iba al teatro".
La artista abrió su corazón y relató su experiencia de vivir técnicamente en situación de calle, en la Ciudad, y que tampoco quería volver a su ciudad natal de Dolores, en el interior de la provincia de Buenos Aires: "Mi papá era una persona adorable, pero no tenía recursos. Mi vieja era muy severa, pero le dije: 'Me voy igual'".
Tenía 17 años y era muy ingenua según aseguró: "Me fui del departamento donde vivía con una chica por problemas con el padre... era Heidi". A pesar de contar con el apoyo de su familia, los recursos económicos eran escasos y su vocación enorme. Si bien ya trabaja en teatro y tenía dinero para comer, vestirse y viajar, no podía pagar un alquiler.
Con la idea de pasar desapercibida, Estévez se fue con sus bolsos a la estación de ómnibus de Retiro: "Una chica de pelo largo, ojos claros y un gran bolso... en Retiro hay luz todo el día y la gente circula constantemente".
En este contexto contó que trabajaba de noche, se bañaba en los camarines y que después volvía a la estación. "Estaba calentito, podía comer, estaba bien", detalló ante el asombro del conductor y sus panelistas.
En el programa Otro día perdido que conduce Mario Pergolini, en El Trece, Inés Estévez contó que vivió en situación de calle hasta que un director de la obra que hacía en ese momento, le hizo una propuesta: cuidar a su gata y regar sus plantas a cambio de vivienda. Aunque ella no había revelado su situación, él conocía que no tenía donde vivir. Así es que le dio una mano y ella recordó a Roberto como su "segundo padre".
La artista destacó que su vida tomó un nuevo sentido, a partir de la adopción de dos niñas, junto a su expareja Fabián Vena, Vida y Cielo, de 15 y 16 años, con discapacidades. Actualmente, su objetivo es concientizar sobre la neurodiversidad, destacando que Cielo tiene parálisis cerebral y ambas requieren cuidados especiales. Está ideando un lugar para que ellas tengan todo lo que necesitan cuando ella ya no esté, según reveló al conductor.