Transcurría la madrugada del 24 de junio del 2000, alrededor de las 3.30 de ese sábado Rodrigo "El Potro" Bueno encontraba la muerte cuando volvía de dar un concierto en la discoteca Escándalo de City Bell. Se dirigía hacia la Capital en su 4X4 y, según cuentan, en el camino tuvo un entredicho con el conductor de una Blazer blanca, que habría hecho una maniobra imprudente en una curva.
Rodrigó lo empezó a perseguir, perdió el control de su camioneta, salió expulsado y murió en el acto. Por el accidente estuvo imputado el empresario que manejaba la Blazer: Alfredo Pesquera, aunque luego fue absuelto.
En los últimos meses, un representante de artistas volvió a poner el tema en agenda cuando denunció a los hermanos Kirovsky, dueños de la discográfica Magenta, por ser los responsables de su muerte.
Pasaron 22 años de la tragedia que atravesó a un país y en el medio muchas hipótesis, pero ¿qué ocurrió esa fría noche de junio en la autopista Buenos Aires - La Plata?
El abogado Miguel Ángel Pierri entrevistó a "Beto" Kirovsky, quien recordó: "No llegué a pensar nada, es una noticia que te impacta".
A su entender, a Rodrigo "no lo cuidaron, pero a veces es difícil cuidar a un artista, porque mandan ellos. Al principio quizás escuchan, después son ellos". Y destacó la vigencia del ídolo: "Hasta el día de hoy, en una fiesta o un cumpleaños se escucha Rodrigo".