El 4 de agosto de 2001, en el Chateau Carreras de Córdoba, los espectadores fueron testigos de la última presentación en vivo de Los Redondos, la banda con la que el Indio Solari y Skay Beilinson alcanzaron la cumbre del rock argentino. La razón por la cual el Solari dio por terminado el camino de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota permaneció desdibujada entre relatos oficiales y leyendas urbanas. En los años siguientes posteriores a la ruptura, la hostilidad pública fue en aumento a raíz de declaraciones cruzadas que no terminaron de aclarar las causas reales del quiebre.
Las hipótesis con mayor respaldo no apuntan a algo en especial, sino a un acumulado de cosas que se desencadenaron durante la etapa final en que el grupo permaneció activo. Con un debut en vivo en 1977, el sonido a lo largo del tiempo se vio modificado. De acuerdo con Mariano Del Mazo, cronista del libro “Fuimos reyes” centrado en Los Redondos, en las producciones discográficas de cierre el Indio comenzó a tener más peso en las decisiones creativas. Esa transformación se habría percibido con especial énfasis en “Último bondi a Finisterre” y “Momo Sampler”.
Skay, en uno de los tantos reportajes donde abordó su distanciamiento con Solari, señaló que “un miembro de la banda se quería apropiar de Patricio Rey”. Aquella expresión fue interpretada por el Indio, y por los seguidores en general, como un señalamiento explícito hacia su persona. Esta declaración encendió una mecha que terminó por dinamitar las relaciones entre los dos pilares creativos del grupo.
A los desencuentros estéticos y las pulseadas internas de liderazgo se les añadió una tensión económica y el manejo del material audiovisual. El rol de Skay y La Negra Poli, quien es su pareja y fue la histórica mánager de la banda, funcionaba como un bloque que dejaba a Solari con una posición minoritaria.
Luego del final de Los Redondos, uno de esos focos de conflicto explotó y tomó estado público: la posesión de material fílmico inédito de la banda. Dicho registro, poseedor de un incalculable valor artístico, histórico y comercial, habría permanecido bajo la custodia de Skay y La Negra Poli debido a que ella gestionaba la contratación de los servicios de grabación.
“Los soportes de grabación de todos los shows de Los Redondos quedaron en depósito en casa de Skay. Esto nunca me incomodó porque confiaba en una amistad de muchos años”, relató el Indio. Consultado por Mario Pergolini en el marco del documental “Tsunami”, el vocalista resultó tajante: “A mí me podés cagar con guita, pero no me podés traicionar. Son dos cosas diferentes”.
De qué murió el Indio Solari
El fallecimiento de Carlos Alberto "El Indio" Solari conmovió profundamente a la escena de la cultura y el rock argentino. El icónico líder de Los Redondos dejó este mundo a los 77 años, un desenlace que ningún ricotero quería, pero que de inmediato encendió su estatus de leyenda inmortal en el sentimiento popular. El vacío absoluto golpeó a una comunidad que, en silencio, procesaba el final de una de las figuras más trascendentales de la cultura popular.
Según el parte policial, la Unidad Fiscal 2 de Ituzaingó se presentó en su hogar para constatar el fallecimiento del artista y, tras informar las averiguaciones por el causante, consideraron que “nada indica o señala” otro motivo además de la enfermedad de base. El artista estaba acompañado de su familia, que se comunicó al 911 para avisar de su descompensación.
Respecto a su salud, el cantante había revelado públicamente en 2016 que padecía la enfermedad de Parkinson, una afección neurodegenerativa con la que convivió y batalló con notable entereza durante sus últimos años de vida: "Últimamente me paso la vida empeorando, que es mi trabajo actual. Hay días que no tengo ganas de nada y entonces me doy nada. Más que nada no me confronto, porque la confrontación hace que te transformes en el monstruo que combatís".
La noticia generó un impacto masivo y una profunda tristeza que se extendió rápidamente desde las redes sociales hasta los barrios de todo el territorio, donde los seguidores improvisan altares, banderas y preparan una gigante "misa ricotera" para las próximas horas. La partida física del vocalista cerró un capítulo dorado de la música nacional, transformando el dolor de sus fieles en una celebración eterna de su enorme legado musical.