Netflix sigue apostando fuerte por las producciones españolas y su última incorporación ya se encuentra entre lo más popular de la plataforma. Salvador es una miniserie de ocho capítulos que navega entre el suspenso y el drama social.
Este thriller español tiene un tinte social y psicológico que explora los límites del amor paternal frente al fanatismo más extremo.
Netflix sigue apostando fuerte por las producciones españolas y su última incorporación ya se encuentra entre lo más popular de la plataforma. Salvador es una miniserie de ocho capítulos que navega entre el suspenso y el drama social.
Desde su llegada al catálogo, esta ficción no para de sumar reproducciones. El elenco de este thriller dramático está encabezado por el multipremiado Luis Tosar y otras figuras de renombre como Claudia Salas, conocida por su interpretación de Rebeka en la exitosa serie juvenil Élite.
La serie fue creada y dirigida por el prestigioso Aitor Gabilondo, el nombre detrás del fenómeno Patria. En esta producción cuenta la historia de un padre que descubre que su hija es parte de una organización neonazi, sumergiéndose también en la psicología de sus personajes principales.
Salvador (Luis Tosar) es un hombre de clase trabajadora que intenta reconstruir su vida tras un divorcio difícil. Su mayor preocupación es el distanciamiento con su hija adolescente quien parece haber encontrado refugio en un grupo de nuevos amigos tras años de sentirse abandonada.
Sin embargo, lo que Salvador cree que es una simple rebeldía juvenil, termina siendo algo mucho más oscuro y peligroso. Al intentar acercarse a su hija adolescente, descubre material de propaganda extremista y simbología supremacista oculta en su habitación.
El shock inicial se transforma en una carrera contra el tiempo cuando comprende que Julia no solo simpatiza con estas ideas, sino que forma parte activa de una célula neonazi que planea una serie de ataques en la ciudad. Ante el temor de que la policía la encierre para siempre, el protagonista se sumerge en los infiernos del fanatismo para intentar "desprogramar" a su propia hija.