Carlos "La Mona" Jiménez cumple 75 años: los 11 datos más llamativos del histórico ídolo popular
El máximo referente de la música cordobesa celebra sus tres cuartos de siglo con una trayectoria inigualable. Repasamos los hitos y secretos del artista que mantuvo vigente al género del "tunga-tunga" durante tantos años.
Carlos "La Mona" Jiménezfesteja este 11 de enero sus 75 años rodeado del afecto de su familia y una legión de seguidores. Pasan el tiempo y, sin embargo, el cantante cordobés goza de plena vigencia tras décadas de éxito en los escenarios de todo el país. Su figura representa el alma del cuarteto y el orgullo de una provincia que lo consagró como el máximo referente de la cultura local.
El ídolo de masas suma casi 90 discos grabados y una lista interminable de canciones que surfean sobre la idiosincrasia cordobesa. Su carisma trascendió las fronteras de La Docta y lo convirtió en un ícono cultural para varias generaciones. Este año los festejos de cumpleaños comenzaron en el cierre del Festival Bum Bum, en el Estadio Kempes, que lo tuvo como figura central un variado catálogo de artistas.
La vida del cordobés más famoso guarda detalles poco conocidos que forjaron su agitada historia y su personalidad única. Desde sus inicios humildes hasta el reconocimiento a nivel nacional, cada paso del cantante es una muestra de resiliencia y talento. Estos datos curiosos permiten entender el fenómeno social que rodea a la leyenda viviente del "cuartetazo".
1. El nombre completo y los singulares apodos de la leyenda
Juan Carlos Jiménez Rufino nació el 11 de enero de 1951 en la ciudad de Córdoba, a quien, de niño, le gustaba trepar árboles. Por sus travesuras, lo comparaban con el chimpancé que acompañaba a Tarzán, la mona Chita y de ahí su principal apodo.
A lo largo de su carrera también fue coronado como el "Mandamás" por su trascendencia y representatividad en el cuarteto. Otro particular mote es del de "Viejo arruinador", sus fanáticos se lo atribuyen porque asisten a todos sus shows y derrochan mucho dinero, lo que los deja "arruinados, pero felices", contó el cantante.
2. Un origen tan humilde como musical
Carlos creció en una familia trabajadora y de escasos recursos. Su infancia fue en barrio Villa Corina, en Córdoba, en una pequeña casa en la que todos dormían en la misma habitación. "No sabía lo que era un baño", argumentó en una entrevista televisiva.
Entre sus primeras actividades artísticas, gracias a su tío, aprendió a bailar folclore y zapatear malambo. Su pasión por la música despertó a través de una guitarra que le regaló su padre, quien tenía la misma pasión y fomentó el talento de su hijo, a pesar de las trabas económicas. "Mi viejo tocaba la guitarra y la armónica. Le encantaba Carlitos Gardel, ponía los discos de tango y empezaba a tocar", recordó el Mandamás.
3. Un certamen al estilo La Voz y su debut como vocalista
A los 15 años ganó un concurso para ser el cantante del Cuarteto Berna. Cuenta la leyenda que no sabía cantar tangos, el requisito de la época, pero su carisma y su baile conquistaron al jurado de inmediato.
El propio Carlos compartió en su cuenta de Instagram una grabación inédita de su debut en la banda, con la canción Diez Monedas, en un auditorio para 100 personas y con transmisión radial.
4. Una discografía récord y un cronista de los barrios populares
Según las propias palabras del cantante, alcanzó los 100 discos, entre su carrera solista y su paso por Cuarteto Berna y Cuarteto de Oro. Su productividad es tal, que llegó a sacar dos álbumes por año durante décadas. Entre sus discos más populares se encuentran Gracias a Dios, de 1985, El Marginal, lanzado en 1995, ¡Bien ahí! y ¡El bum-bum!, de 1999.
Canciones como El Marginal o La novia blanca retratan la realidad, las alegrías y las penas de los sectores populares de Córdoba. Logró identificar y generar sentido de pertenencia a las clases que, históricamente, fueron excluidas del arte y el goce.
5. Vigilia y misa en el Cerro de las Rosas
Cada 11 de enero, su casa en el barrio Cerro de las Rosas se convierte en un santuario de adoración al "Rey", al "Ruludo". Fanáticos de todas partes de la ciudad, y del país, cortan la calle y hacen vigilia para cantarle el feliz cumpleaños cuando sale al balcón.
Al despertar, todos los años, La Mona sale a saludar a sus seguidores. Con bombos, banderas, cánticos y puro baile se congregan de a miles rendir homenaje y agradecer tanta alegría y felicidad al artista. Medios locales cubren el encuentro como "uno de los eventos del año".
Cumple de La Mona
El Doce
6. La piel de los fanáticos, el lienzo para inmortalizar su devoción
La cara de La Mona y su firma son unas de las imágenes más tatuadas en Argentina y, particularmente, en Córdoba. Damián Godoy, cordobés y tatuador "oficial", tiene en su estudio un mural con fotos con el cantante. "De joven me juntaba con amigos y les tatuaba canciones de La Mona", comentó Godoy en entrevistas televisivas.
Contó además que, con el artista, acordaron alcanzar un récord de 10 mil tatuajes, número que superó ampliamente a lo largo de los años de trabajo. Además, aseguró que el "Viejo Arruinador" no tiene ninguna "tinta" en su cuerpo porque no se anima.
Embed - EL TATUADOR OFICIAL DE LA MONA | #2017 - LO MEJOR
7. Extravagante su personalidad y su vestuario
Sus trajes de lentejuelas, tachas, flecos y colores fluorescentes son su marca registrada. La Mona reconoció que a lo lago de su carrera, su exesposa, con quien aún convive y a la que considera su "compañera de ruta", fue la artífice de los atuendos más llamativos y disruptivos.
"Juana hizo 7.000 trajes. Cosía las lentejuelas una por una. Ahora mi hija, Natalia, es quien me hace los trajes", afirmó Carlos durante una entrevista en el programa de streaming Un Poco de Ruido.
8. ¿Quién se ha tomado todo el "Mandamás"?
En 2022 hizo el lanzamiento exclusivo de su propio vino en caja, al que llamó el "Mandamás". El vino oficial de “La Mona” en formato Tetra Brik, se popularizó rápidamente, es consumido en los eventos en los que se presenta el artista y en las casas de los "moneros".
Mandamás
El Mandamás es el vino de La Mona Jiménez.
Instagram: @mandamas.vino
“Una noticia no te puede dar tanta sed, la noticia: se viene el vino tinto Mandamás”, fueron las primeras e ingeniosas publicidades que aparecieron en horas previas al lanzamiento y causó furor entre los seguidores.
9. Un museo y otros homenajes en vida
En Córdoba existe La Mona MuseoBar, un espacio interactivo donde se exhiben los trajes originales del ídolo, sus premios y una línea de tiempo que recorre su vida. Ubicado en la concurrida Avenida Rafael Núñez, cerca de la casa del artista, no pasa desapercibido para los transeúntes y conductores.
Museo Bar
La Mona MuseoBar es un lugar de encuentro cultural en Córdoba.
Vía País
El espacio, que ya es considerado un punto cultural de la ciudad de Córdoba, ofrece también una amplia carta gastronómica y múltiples eventos como cena-shows, presentaciones de artistas locales y variados homenajes a La Mona.
Fue homenajeado con una estatua de tamaño real en el Paseo del Buen Pastor, en el corazón de Córdoba Capital. Es uno de los monumentos más fotografiados por los turistas, y también por lo locales, que visitan esa zona del centro cordobés.
Estatua de La Mona
La Mona al lado de su estatua en la ciudad de Córdoba.
Prensa Cba
10. Las manos de La Mona, un símbolo de comunicación con su público
La famosa seña en la que el cantante mueve la mano de un lado al otro no es solo un baile. Él mismo explicó que surgió para representar el movimiento de la alegría y la unión de su pueblo en cada baile, más aún cuando suena ¿Quién se ha tomado todo el vino?.
Además, La Mona inventó un código gestual para saludar a cada barrio durante los shows. Con las manos forma letras o símbolos que identifican a las distintas zonas de Córdoba, dentro de la ciudad y a lo largo y ancho de toda la provincia, lo que conforma el auténtico idioma cuartetero.
11. El cruce de géneros y las amistades que forjó en la música y otros ámbitos
Aunque es el máximo referente del Cuarteto, colaboró con artistas de rock y pop como Fito Páez, Los Gardelitos, Kapanga, Los Caligaris y hasta participó en festivales como el Lollapalooza, rompió prejuicios y barreras musicales. Hoy, con una vitalidad sorprendente, aún pone su voz para colaborar con artistas más jóvenes y mantiene viva llegada al público.
Embed - La Mona Jimenez en Lollapalooza
Un momento épico fue el encuentro con Diego Maradona en la televisión. Fue en el año 1998, en presencia de otro ídolo como Enzo Francescoli y Guillermo Coppola. Sellaron el encuentro con un abrazo al ritmo de la canción El pueblo te ama Che Guevara, en homenaje a un ídolo en común para el 10 y La Mona.