El canciller Santiago Cafiero se refirió al ataque de seguidores de Jair Bolsonaro al Congreso, la Corte Suprema y el Palacio del Planalto en Brasil de las últimas horas. El funcionario expresó que mientras ocurrían los incidentes, se mantuvo en contacto con el canciller Mauro Vieira: "Estuvimos en conversación con el canciller en Brasil, siguiendo los acontecimientos cuando apenas se conocieron las noticias".
Luego, se refirió a qué le transmitió al canciller en las comunicaciones que mantuvo. "Manifestando el acompañamiento de la Argentina. Manifestando que la Argentina es amiga de Brasil", aseguró Cafiero en C5N.
"Ya veníamos generando un vínculo muy estrecho con una hoja de ruta compartida, con desafíos compartidos para la región", destacó el canciller acerca de la relación entre la Argentina y el país vecino.
En tanto, Cafiero detalló de qué manera habló su par brasileño en las comunicaciones y su sensación tras estos contactos: "Nos transmitieron tranquilidad desde el primer momento y desde ese modo seguimos con la agenda de trabajo que tenemos prevista con la visita de Lula el 23 de enero".
Después de los ataques bolsonaristas en Brasil, el canciller enfatizó en la importancia de reforzar la democracia debido a que "implica fortalecer la integración regional. Es parte del trabajo que venimos haciendo. Edificando junto al presidente todos los mecanismos de integración regional, sudamericanos, el Mercosur, la Celac".
"De ese modo trabajar la salvaguarda de los movimientos populares con respecto a estos avances que tiene que ver con la solidaridad a la hora de manifestarse el resto de los países", añadió Cafiero para referirse a la importancia de que otros territorios apoyen a Brasil luego de los incidentes.
Asimismo, cargó contra los "discursos de odio" y las consecuencias que generan para la población: "Cuando se siembra odio, se cosechan odiadores. Esto es lo que ha sucedido. Se viene hace muchos años sembrando odio, discursos de odio, generalmente que se inician desde el anonimato de las redes sociales o personalidades que son marginales de la discusión pública pero eso empieza a prender y tomar fuerza en sociedades polarizadas".
Siguiendo con esta línea, apuntó contra la derecha por las manifestaciones públicas de este sector. "Se empezó a radicalizar un discurso de derecha muy antidemocrático que lo vimos con total transparencia, sin ocultar nada, señalando a Lula, a su partido, su programa de Gobierno, a quienes acompañábamos", sostuvo Cafiero.
Cuando se refirió a uno de los motivos por el cual la derecha realiza esos discursos, expresó que "eso se vio permanentemente. Ese ejercicio a partir de conquistar y tener cada vez más radicalizado para ganar más seguidores y zócalos en los medios de comunicación dominantes, terminan generando una identidad política".
Santiago Cafiero analizó el rol de la Argentina en la Celac
El canciller fue consultado sobre el delicado momento que vive el país peruano, en el que se prohibió el ingreso del expresidente de Bolivia Evo Morales, lo que aumentó todavía más la tensión en Perú. Esta situación la vinculó con la presidencia de la Argentina en la Celac: "El desafío que tenemos en Argentina como presidencia pro témpore de la Celac es convocar a toda la membresía y generar los puentes de diálogo entre todos los países".
"Es lo que venimos haciendo. Es el trabajo que el presidente Alberto Fernández me ha encomendado a mí de trabajar con todos los cancilleres de la región", agregó el canciller sobre su rol designado por el mandatario argentino.
Luego, reveló que hay entredichos entre los referentes pero se prioriza mejorar las situaciones: "Hay tensiones y puede haber miradas distintas de los problemas cotidianos que cada Estado o país tiene, pero la tarea que tenemos como presidencia pro témpore de la Celac es tender puentes. A la Argentina la eligieron en ese rol para que en un momento cuando todavía se desarmaba ese grupo de Lima que expulsaba al que pensaba distinto".
"La tarea que tenemos por delante, la tarea que me ha encomendado el presidente es la de convocar a todos, convocar al diálogo, hacer una mesa de reuniones. Es lo que logramos en la reunión de cancilleres que hicimos en noviembre entre la Unión Europea y la Celac, donde claramente había miradas y opiniones distintas. Sin embargo se logró el respeto de todos a la hora de que se puedan expresar las ideas y críticas", finalizó sobre el tema.