Arrieta mostró la madrugada del martes en su cuenta de X (ex-Twitter) información de la orden de Saint Elijah en el estado norteamericano de Georgia, donde figura el el religioso, y de la empresa Palupa Properties LLC en Florida, donde también aparece el nombre de su hermano Martín, reconocido ginecólogo y obstetra de la ciudad de San Luis.
La legisladora sugirió que las compañías financian al cura, señalado como el armador y gestor de la reunión de legisladores oficialistas con represores a la cárcel de Ezeiza.
La revelación llegó en las horas previas a la formalización de la expulsión de Arrieta del armado de LLA, en un encuentro que se desarrollará el martes a las 20:30. La decisión se comunicará al final del día, aunque su salida ya es un hecho, al igual que la del senador Francisco Paoltroni. Otras diputadas en la mira son Rocio Bonacci y Marcela Pagano, quien también podrían ser expulsadas del bloque. Según argumentan desde el Gobierno, ninguno responde al Poder Ejecutivo y transitan su propio camino político.
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Arrieta, que participó de la foto con los genocidas en el penal de Ezeiza y luego se excusó diciendo que no conocía el verdadero propósito de la actividad, también fue parte del grupo de WhatsApp en el que circuló el borrador de proyecto de ley para beneficiar a los militares presos y en el que se organizó la visita al servicio penitenciario.
Así lo demuestran los chats que la propia diputada sacó a la luz a través de la publicación de capturas de pantalla, lo que probaría que ella estaba al tanto de este plan de impunidad antes de subirse a la combi que la llevó a Ezeiza.
"Me quieren sancionar por haber ido a una visita institucional y por decir la verdad, que fuimos en carácter de diputados. Hay gente que estaba metida queriendo llevar adelante este tipo de proyecto", expresó Arrieta este lunes.
Al ser consultada si consideraba apartarse de la actividad legislativa, afirmó en declaraciones a Radio con Vos que "no piensa renunciar a la banca. "Si me expulsan me iré con la cabeza en alto sabiendo que dije la verdad", añadió.
En adelante, la diputada deberá decidir si completará su mandato en un monobloque o si se unirá a las filas de la bancada del MID que preside Oscar Zago, ex jefe de bloque de LLA, con quien estrechó su vínculo desde que estalló el escándalo.
Arrieta había quedado en una situación muy delicada después de denunciar penalmente a miembros de su bloque para que la Justicia investigara lo sucedido, y más aún luego de sugerir una responsabilidad del presidente de la Cámara baja, Martín Menem, por la supuesta autorización del traslado en vehículo oficial del grupo de diputados que intervino.
El miércoles pasado, luego de una sesión especial en la que el oficialismo sufrió un revés político, un grupo de diputados libertarios la increpó por haber expuesto a sus propios compañeros mediante una denuncia penal, y por seguir dándole difusión a un tema al que LLA necesitaba ponerle un cierre.
Las críticas soliviantaron a Arrieta, quien a los gritos y en llanto empezó a vituperar contra Menem por no haberla defendido y por no hacerse responsable del conflicto desatado, al tiempo que repitió su versión de que el diputado Beltrán Benedit, el organizador del tour a la cárcel de los genocidas, le había hecho "una cama".
La reacción destemplada y a los alaridos de Arrieta, que quedó registrada en un audio que se filtró en las redes sociales, amplificaron el descontento de quienes venían haciendo fuerza para echarla del bloque.
Luego de ese episodio, Menem reconoció que la expulsión de Arrieta estaba "en evaluación", pero tuvo que intervenir la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, para tomar la decisión definitiva.
El punto de quiebre fue su testimonio en la comisión de Peticiones, Poderes y Reglamento, donde cargó las tintas contra Menem, a quien culpó de haber autorizado el viaje del grupo libertario a los represores, pese a que el riojano ya había aclarado que la asignación era automática para quien lo pidiese.
Lourdes Arrieta aseguró que "corre riesgo su vida" por filtrar información sobre el encuentro entre libertarios y genocidas
Tras publicar los chats que mostraron cómo se organizó el encuentro entre diputados libertarios con genocidas y difundir los proyectos para lograr la liberación de los represores, la diputada de La Libertad Avanza Lourdes Arrieta habló con Argenzuela y aseguró que su vida "corre riesgo" por las amenazas que recibió.
La diputada sostuvo que la quieren echar del bloque "por decir la verdad" y preguntó por qué no investigan a los organizadores del encuentro o a quienes colaboraron en la elaboración de los proyectos para garantizar la impunidad de los genocidas.
"Acá se están cubriendo entre todos. Quieren despegar mi nombre de La Libertad Avanza cuando soy una de las más fieles del espacio. Acá hubo cosas que no me gustaron, hablé y llegamos a este punto", comentó.
Embed - LOURDES ARRIETA: "Recibí AMENAZAS del diputado BELTRAN BENEDIT" | PARTE 2
Acto seguido afirmó que detrás del escándalo hay "intereses y nerviosismo" y apuntó contra su compañero de bloque Nicolás Mayoraz, a quien denunció por violencia de género. "No sé por qué tanto nerviosismo de Nicolás Mayoraz cuando me acorraló con otros diputados en la última reunión de bloque", indicó Arrieta quien señaló que Mayoraz tiene vínculo con Javier Olivera Ravasi, el cura hijo del represor Jorge Olivera quien fue uno de los impulsores el operativo para liberar a los genocidas.
"Se pusieron de acuerdo con diputados para empezar a pincharme y decirme que se vayan. Así se manejan dentro del bloque. Conspiran detrás tuyo. Quieren ser los únicos representantes de La Libertad Avanza", agregó.
Las amenazas contra Lourdes Arrieta
Sobre la causa que investiga la visitar a genocidas, Arrieta contó que con su abogado pidieron la recusación del fiscal Sergio Mola, quien desestimó sus denuncias por amenazas. En su lugar pidió que la instrucción de la pesquisa pase a manos del juez del caso, Ernesto Kreplak quien reconoció que la diputada fue amenazada. "No es un simple chat de WhatsApp. Lo entendió así el juez kreplak. El entendió que corría riesgo mi vida con las amenazas que había recibido y entendió que debía darme custodia", expresó al contar que recibió amenazas por parte de la madre de Ravasi y del diputado Beltran Benedit.
Sobre la madre de Ravasi contó que "con un tono amenazante" le dijo que no representaba las ideas de la libertad ni de Javier Milei. "Me insultó por no tener intereses de defender a genocidas".
Sobre Benedit contó que le dijo que si no se callaba "la iban a aislar" y que el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y el presidente de su bloque de su partido en la Cámara baja, Gabriel Marcos Bornoroni, estaban al tanto de la decisión.
Más adelante volvió a afirmar que no conocía la identidad de los internos que iban a ir a conocer. "Me dijeron que era una visita humanitaria para conocer la condición de los internos. Decían que había presos políticos veteranos de la guerra de Malvinas o de la guerra contra el marxismo. Nunca dijeron quienes eran ni por qué estaban condenados.